domingo, 17 de julio de 2016

Restaurante Chuchi Martín

Madre mía, la de tiempo que llevaba sin hacer una entrada (menos mal que mi hermano ha mantenido el tipo en esto).

Bueno, al grano:

Recientemente el grupo de Gourmets en acción hemos tenido la oportunidad de comer en el Chuchi Martín, un restaurante que es difícil de encontrar si no tienes un GPS ya que se encuentra justo debajo del puente de Arco Ladrillo en Valladolid con lo que no se ve a simple vista y hay que buscarlo un poco.

Vamos con la pitanza:


El vino escogido en esta ocasión fue un Finca Herrero del 2014, recomendación de la casa, un vino que, en líneas generales, fue de nuestro agrado.

Posteriormente empezaron a venir los platos:


Un grandioso plato de almejas a la sartén. Hay que decir que las almejas eran enormes y de un gusto excelente, otra cosa es el precio que pagamos por ellas, las cuales nos salieron un poco caras.


Un ceviche de vieira y maracuyá. Este plato tuvo opiniones encontradas. A mí personalmente me gustó bastante: la vieira estaba buena y con una textura correcta (ni dura ni blanda) y la marinada de maracuyá estaba muy buena. El problema residía que el sabor ácido del maracuyá se comía bastante el sabor de la vieira.


El calamar es una de las especialidades de la casa. Quizás fue la decepción más grande del día, y es que estaba un poco demasiado pasado en plancha, con lo que en algún trozo se apreciaba el sabor a tostado. Ya digo que pudo ser el día, pero nos dejó un poco fríos.


No suele ser muy común, pero tuvimos que pedir una segunda botella de vino, en este caso, fue un Pruno de 2014, del cual también dimos buena cuenta del mismo.

Después pasamos a los platos principales:


Si el calamar fue la decepción del día, el tartar de atún fue uno de los grandes aciertos. Hemos comido unos cuantos tartares de atún (a otras entradas del blog os remito) pero puedo decir que este entraría en mi Olimpo de los tartares y será probable plato de repetición si hacemos una segunda vuelta.


El besugo fue otra petición que estuvo bien, pero que no destacó por nada más. Eso sí, fue una ración bastante generosa.


La segunda sorpresa buena del día: la carne de buey fue otro de los platos mejor acogidos en nuestra visita. Perfectamente "asustada" y deliciosa. Otro de los próximos fijos.

Y para postre, una rareza:


Eran unas láminas de chocolate con rosa de bulgaria con una crema de vainilla de Jamaica y fondo crujiente que fue espectacular. El chocolate no tenía un amargo intenso (siendo esto de mi agrado), con el ligero aroma floral y la excelente vainilla.

Nos atendió el propio Chuchi Martín para la comanda, pero algo pasó, sobre todo antes de traer el calamar, y es que, de repente los tiempos de espera se hicieron larguísimos. No sabemos muy bien cuál fue el motivo del retraso pero fue tremendamente llamativo (estuvimos cerca de las 2 horas en comer). 

En definitiva: el restaurante estuvo bastante bien, si bien lo de la espera y el calamar nos dejaron un poco de bajón.


Ficha:

Restaurante Chuchi Martín
Paseo Arco Ladrillo 28
47007 Valladolid

Lo bueno: el tartar y la carne de buey
Lo menos bueno: me pregunto qué les pudo pasar con el calamar y por qué se derrumbó el servicio de comidas.
Precio: 50€ por persona.

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