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martes, 28 de febrero de 2017

Restaurante La Pintona - León

Aunque todavía nos quedan algunas entradas pendientes, vamos a poner alguna más actual por cambiar el chip.

Hace un par de semanas aprovechamos para ir a León a visitar a unos amigos a los que hacía mucho que no veíamos, y como siempre nos tratan muy bien, nos tenían preparado un plan gastronómico que, por suerte para mi incluía un botillo. El lugar en cuestión fue el restaurante La Pintona, que se encuentra en el Barrio Húmedo.



Y así, sin más rodeos, nos sirvieron este Botillo que nos encantó, tanto por la cantidad como por el sabor. Como no soy tan experto en este tema como quisiera, al menos todavía, sólo puedo decir que es el mejor que he comido.



Tras no haber dejado nada en el plato, cosa que tampoco fue coser y cantar después de un par de días sin parar de comer, llegó el turno de los postres, entre los que pedimos un Flan que, si bien estaba bueno, la parte de caramelo que tenía encima sabía demasiado fuerte, lo que le restaba algunos puntos.



La Tarta de queso, por otro lado, no tuvo nada que no me gustase. Todo un acierto pedirla.



Por último, pedimos una Crema de limón a la que nadie podrá acusar de no ser casera ya que se notaban motitas de limón al comerla. Por ello, yo me decantaría por la tarta de queso si volvemos en otra ocasión.

Con esto dimos por terminado nuestro viaje a León, y no podremos quejarnos mucho ya que lo principal era el botillo, y estaba espectacular. El precio también muy bien, ya que era un menú de 15 euros, lo que es ideal para ser un domingo. En cuanto al servicio, todo estuvo bastante bien teniendo en cuenta lo lleno que estaba el local, así que sólo puedo recomendar a quien le apetezca un buen botillo que se pase por este restaurante.


Ficha:

Restaurante La Pintona
Pza San Martín, 12
24003 León
Tlf: 987 07 01 65
Facebook: La Pintona


Lo mejor: el mejor botillo que he probado
Lo menos bueno: el caramelo del flan
Precio: 15 €

viernes, 17 de junio de 2016

Restaurante El Nuevo Cercao - León

Para terminar el fin de semana en León visitamos el restaurante El Nuevo Cercao, donde teníamos previsto comer otro menú con el consiguiente alivio para nuestros bolsillos.



El Aperitivo constaba de jamón ibérico de cebo, cecina de León, lomo embuchado, lengua curada y chorizo de matanza. Lo mejor sin duda, fue la cecina, pero como a mi me encanta puede que no sea muy objetivo. Pero bueno, en cualquier caso no nos llamó demasiado la atención este aperitivo ya que no nos aporta demasiado. El embutido, salvo casos aislados, nos sabe mejor en casa.



De primer plato había Pimientos del piquillo rellenos de morcilla con piñones y pasas. Estaban impresionantes. La morcilla estaba muy buena pero sin acaparar todo el sabor. Sólo por este plato ya me compensó pedir este menú.



Como plato principal todos escogimos el Chuletón de ternera, que aunque lo hubiésemos preferido algo menos hecho tal y como pedimos, de sabor estaba muy bueno. Como además tenía un buen tamaño, mejor que mejor.



El postre de la casa estaba hecho a base de crema, nata sin azúcar, una base de galleta y caramelo por encima. Con esos ingredientes no es muy difícil suponer que tenía un sabor muy dulce, con lo que a mi me ganó desde el primer bocado.



Teniendo en cuenta lo que comimos, 27€ por el menú es un precio bastante bueno. El aperitivo fue correcto, el chuletón, bastante bueno y tanto los pimientos como el postre fueron excelentes. Además, tanto el local como el servicio estuvieron a la altura, por lo que la experiencia fue satisfactoria y la relación calidad/precio buena.

Esperemos que nuestra próxima visita a León no se demore tanto como esta última vez.


Ficha:

Restaurante El Nuevo Cercao
c/ Fuero, 7
24001 León
Tlf: 987 08 60 68
Web: El Nuevo Cercao


Lo mejor: los pimientos rellenos
Lo menos bueno: por estar muy vistos, los aperitivos
Precio: 27€ (el menú que escogimos)

martes, 14 de junio de 2016

Gastrobar Entredós - León

Mucho tiempo, demasiado, llevábamos sin pasar por León capital, así que una vez que conseguimos cuadrar las agendas, pudimos ir a visitar a unos amigos y de paso hacer una miniruta gastronómica.

Nuestra primera parada nos llevó al Entredós, un gastrobar del que nos habían recomendado su menú del día tanto por la calidad de su comida como por su precio.

Al entrar en el restaurante se puede ver en el fondo la cocina, separada por un cristal, lo que es un detalle que da bastante confianza. También llama la atención la decoración, aunque a veces resulte algo recargada, que le da un toque original al local.



Esta foto corresponde al menú del día que fuimos nosotros. Los primeros platos, al menos por escrito, dan la impresión de ser bastante elaborados.



De primero pedimos el Arroz meloso de calamares y mejillones estofados al godello, ali-oli de lima y sésamo picante. Sobre el papel sonaba muy bien y una vez probado no hubo más que alabanzas porque estaba espectacular. No era la ración más grande del mundo, pero se compensaba por ser un plato más contundente.



También de primero pedimos los Blinis de morcilla de matachana guisada, huevo campero a 50º y compota de pera. Tanto la morcilla como el huevo estaban buenísimos, y dejaron a la compota en un segundo plano ya que apenas se notó su sabor.



El último primer plato que probamos fue el de los Pimientos rellenos de brandada de bacalao, migas del pastor y salsa holandesa. Ricos también, pero entre lo bueno que estaba el arroz meloso y el sabor fuerte de la morcilla, fue el plato al que le saqué menos sabor.



De segundo pedimos por un lado el Taco de solomillo ibérico, calabacín ecológico y su velutté (salsa). Tanto la carne como la salsa estaban bien buenos, y aunque la ración sea pequeña, se puede repetir sin problemas, lo que es de agradecer.



Por no pedir todos lo mismo también probamos el San Jacobo con champiñones silvestres al estilo japonés y salsa de pimentón dulce. Eché en falta más relleno dentro del San Jacobo, pero no tanto como para calificarlo de mal plato. La carne era correcta, mientras que los champiñones fueron lo mejor.



Como el postre no venía escrito en el menú me toca tirar de memoria, por lamentable que ésta sea, y nos sirvieron lo que creo que eran unas Natillas con un brownie de chocolate. Como eran bastante dulces a mi me gustaron mucho.



De nuevo, por probar otra cosa pedimos un Flan con lo que parecía una especie de sirope de frutas del bosque. También estaba bueno, pero sin duda me quedo con las natillas.



Por ser sábado el precio del menú del día fue de 14€, pero teniendo en cuenta la calidad de la comida y lo trabajada que estaba, la relación calidad/precio es excelente, y puede que me quede corto. Además, la posibilidad de repetir de lo que se quiera garantiza que nadie se vaya con hambre, y si por último se añade un gran servicio, está claro que una visita a este restaurante es imprescindible.

Como buen menú del día, no se repite así que sería posible comerlo todas las semanas sin llegar a cansarse y sin que el bolsillo se resienta.


Ficha:

Restaurante Entredós
c/ Padre Arintero, 10
24001 León
Tlf: 987 09 03 33
Facebook: Entredós


Lo mejor: el arroz meloso
Lo menos bueno: el san Jacobo
Precio: 14€ (precio del menú los sábados) + 1,30 el café

sábado, 30 de mayo de 2015

Bodega El Capricho - Jiménez de Jamuz

Como buenos comedores de carne que somos, siempre teníamos en mente ir en algún momento al restaurante El Capricho para probar esos bueyes que tanta fama tienen. Por haber leído bastante sobre el sitio, teníamos muy claro lo que íbamos a encontrar: una carne excelente a un precio más que elevado.

La bodega donde está situado está bien, pero las hemos visto mucho más bonitas. En la parte positiva, las mesas están bastante separadas unas de otras, así que la amplitud es la nota dominante.



¿Venimos a un sitio donde la carne es lo más importante y saco una foto del pan?. Dejadme vivir. Por el precio que teníamos en mente pagar, pensaba sacar fotos a todo, que no está la cosa como para venir cada semana.

El caso es que el pan de hogaza estaba muy bueno, salvo la pega de estar un poco quemado por debajo.



Como aperitivo por parte de la casa, un poco de paté de buey para ir entrando en materia. Muy rico, y con el detalle del pan ligeramente tostado, hace la espera más llevadera.



Un poco de vino se hace indispensable para acompañar al buey, eso sí, a precio de oro. Me quedé con ganas de enjuagarme la boca con él para aprovecharlo un poco más.



En la carta aparece el carpaccio de solomillo, pero fuera de ella nos dijeron que tenían también carpaccio de lomo madurado, y en caso de escoger, éste era algo mejor, por lo que nos decidimos por él. Estaba espectacular. Posiblemente el mejor que haya probado.



Préstenme atención por favor... a ver, un poco de silencio... encadenen a ese niño a ver si se está quieto de una vez... Les presentamos a:  ¡¡¡la chuleta de buey premium!!!

Tuve que hacer gala de un gran autocontrol para no pegarle un bocado según la trajeron. Nos quedamos con ganas de haberla pedido más grande, pero la visión de tener que quedarnos limpiando nos cerró el estómago, por lo que dimos nuestro visto bueno.



La siguiente vez que la vimos, había salido de su crisálida y ya estaba lista para hincarle el diente, pero todavía quedaba esperar un poquito más, ya que el dueño, José Gordón, iba a cortarla en nuestra propia mesa. Yo, por mi parte, bastante tenía con no llorar por no poder empezar ya.



La parte "bonita" la sirven en el plato y el resto lo dejan en la fuente para que te pegues después con ella. Hay que comerse también la grasa. Yo nunca la como, pero tengo que reconocer que en este caso merece la pena. El sabor es tan bueno como el aspecto que tenía. No tengo dudas en decir que nunca he comido una carne mejor.



Pedimos como acompañamiento unas patatas fritas. Son completamente caseras y se nota que el producto es de calidad. Riquísimas.



Con una lagrimilla recorriéndonos la mejilla por haber terminado el plato principal, pasamos a los postres. Pedimos primero el flan de huevo,.que estaba bastante bueno, y para lo que se mueve en este restaurante, sale bien de precio (3,5€ + IVA).



Como tenía buenas críticas pedí, aunque no me llamara del todo la atención, el postre de la casa: torta de buey, helado de galleta con agar de café y espuma de chocolate blanco. No lo disfruté del todo porque no me va el café, pero quien no tenga ese problema lo encontrará delicioso.

No me gusta demasiado el detalle de que, tras acabar de comer, dejan una nota con los productos de su tienda por si quieres comprar algo. No sé, no me parece apropiado. Llama la atención que, el precio de la chuleta por ejemplo, sea el mismo que si te lo hacen ellos. ¿De verdad voy a pagar lo mismo por la carne para llevármela a casa, y además cruzar los dedos para dejarla bien?.

Tampoco me gustó que la carta no incluyera el IVA. Ya tenía asumido pagar la chuleta a 120 €/Kg, pero añadir a mayores otros 12 €/Kg de impuestos... ¿Cual es el problema de incluirlo directamente en la carta?. Además, tampoco llegué a fijarme en que estuviera reflejado en algún lado.

En fin, vamos a dejar los lamentos para otro momento. El servicio fue muy bueno, así que de paso aprovecho para no parecer tan llorón.

Por último, la pregunta que me imagino que todo el mundo se hace, como yo lo hice en su momento. ¿Merece la pena? Mi respuesta es que no. La carne es increíble, pero por ese precio puedo comer en tres o cuatro restaurantes. Una vez, por darse un capricho (jamás un restaurante tuvo un nombre más apropiado), puede tener un pase, pero poco más.




Ficha:

Bodega El Capricho
c/ Paraje de la Vega, s/n
24767 Jiménez de Jamuz (León)
Tlf: 987 66 42 27 / 639 404 252
Web: El Capricho

Lo mejor: la mejor carne que he comido
Lo menos bueno: el precio
Precio: 120 €

lunes, 23 de marzo de 2015

Restaurante Apóstol - Cacabelos

La última vez que estuvimos en Ponferrada no pudimos aprovechar la gastronomía de la zona todo lo que quisimos, así que teníamos la obligación moral de volver. En esta ocasión, nos acercamos a Cacabelos para comer en el Mesón Apóstol, un restaurante muy frecuentado por los peregrinos del Camino de Santiago... y por mucha gente más. Jugamos con fuego intentando ir sin haber reservado y nos acabamos sentando a la mesa una hora después (nos avisaron de ello cuando llegamos). No sólo sufrimos la espera, sino que parte de los platos de los menús se habían acabado, así que nos quedamos sin comer botillo.

Se puede comer a la carta, pero la mejor opción son los menús que están a muy buen precio y uno no se queda con hambre.



El desfile de primeros platos empezó con unos chichos con patatas. Los chichos son un alimento que cambia de nombre con la zona. Para mi siempre serán jijas, pero ya no me resulta extraño verlo como chichas, picadillo, zorza... En fin, yendo al grano la verdad es que estaban muy buenas. Queda claro que no es un plato precisamente complejo, pero en ocasiones se encuentran muchos trozos de grasa y éste, afortunadamente, no fue el caso.



No podía faltar entre las elecciones el pote gallego. Para mi gusto le faltó un poquito de "material", pero de sabor estaba espectacular.



Por último, pedimos unos feixós rellenos de setas con queso de cabra. Me hubiera podido comer cincuenta de estos. En un principio me dio miedo que el queso de cabra se pudiera comer todo el sabor, pero nada más lejos de la realidad. Todos los sabores se notaban en su justa medida.



Los segundos comenzaron con el rabo de toro. No era un plato especialmente grande en cuanto a carne, pero estaba bastante bueno.

Por cierto, las patatas en todos los platos son de nota: caseras y de calidad.



Otra de las elecciones fue la chuleta de ternera. De un tamaño bastante respetable, eché en falta un poquito más de sabor. No es que fuera malo, ni muchísimo menos, pero supongo que nos hemos acostumbrado a comer muy buena carne. Eso sí, como parte de este menú, es una opción muy aconsejable.



Como no había chuleta para todos los que la pedimos, la otra opción de carne fue el entrecot. La valoración es la misma que la de la chuleta. Buena carne, pero no excepcional.



El último plato principal fue la lasaña de berenjenas y ternera. La lasaña me encanta, pero no acababa de ver claro lo de las berenjenas. Al final la pedí porque el compañero que nos llevó al restaurante dijo que estaba muy buena. Aunque él tenía razón, se quedó muy corto en su valoración, ya que estaba impresionante.



De postre empezamos pidiendo la tarta de queso. Casera y muy muy dulce, recibió las alabanzas de todos los comensales, aunque me quedó con la frase de uno de ellos: "Ojalá me pudiera bañar en ella".



El flan que pedimos estaba correcto, pero no me emocionó.



Para terminar, acabamos pidiendo feixós con chocolate. Como el chocolate no es lo mío ni me acerqué, pero mis compañeros dijeron que estaba buenísimo, así que fue un gran acierto.

Sin contar la lógica espera inicial, quedamos muy contentos con este restaurante. La comida está bastante buena y el precio, de 20 euros por persona por un menú más un vino a mayores, es muy atractivo.


Además, el trato de los camareros, por lo menos el de los tres que nos atendieron, fue excelente. Incluso, estuvimos hablando sobre vinos un buen rato con uno de ellos, que además era el jefe.


Ficha:

Restaurante Apóstol
c/ Santa María, 29
24540, Cacabelos (León)
Tlf: 987 54 91 89
Web: Apóstol


Lo mejor: por alabanzas recibidas, la tarta de queso, aunque hubo muchas cosas muy buenas.
Lo menos bueno: que se acabase el botillo
Precio: 20€ (menú más vino a la carta)

lunes, 24 de noviembre de 2014

Restaurante La Cueva del Cura - Valdevimbre

Pese a habernos puesto las botas durante nuestra excursión a Gijón, todavía teníamos ganas de más, así que, qué mejor forma para remediarlo que una parada de camino a casa. El restaurante elegido fue La Cueva del Cura en Valdevimbre, provincia de León. Ya habíamos estado en otras ocasiones, pero como no teníamos entrada en el blog, la excusa era perfecta.

El restaurante es una cueva (como su propio nombre indica) excavada en la roca. Es adentrarse en ella e irse quedando alucinado por los distintos salones que vas encontrando, cada uno con un encanto especial.



Yendo a lo más importante, de entrante pedimos una tabla de embutidos. Cuando se es un grupo grande, escoger ésto es ir a tiro hecho, y si encima está todo muy bueno, mejor que mejor. Tiene jamón, queso, salchichón, lomo, chorizo y cecina.



Pese a estar incluida en la tabla de embutido, pedimos una ración de cecina a mayores. Estando en León parece casi obligatorio hacerlo, eso sí, bendita obligación. Estaba estupenda.



El último entrante fue una tortilla guisada. Una tortilla que con el sabor de la salsa con cebolla y pimientos tenía un sabor magnífico.



De segundo, algunos nos decantamos por el solomillo. La carne es muy buena, pero lo que no hemos conseguido, por mucho empeño que hayamos puesto, es que ambos trozos estén poco hechos. Siempre uno está en su punto y el otro un poco hecho de más.



La otra opción escogida fue el chuletón. Como se puede ver, la principal duda estuvo en cómo empezar a comer semejante ejemplar. Por lo demás, estaba muy rico.



De postre pedimos los Canutillos de Mercedes. Están rellenos de crema y tienen un sabor delicioso. Yo siempre acabo las comidas en este restaurante con ellos.

A modo de resumen, tengo que decir que sólo con ver la cueva, ya merece la pena venir, pero como además la comida es buena, hacer una visita es imprescindible. Tampoco resulta excesivamente caro, ya que incluyendo el vino (de la casa) no llegamos a 30 euros por persona. El servicio no es malo, aunque sí algo lento. No vamos a hacer un poema por ello.


Ficha:

La Cueva del Cura
c/ Manolo Cadenas s/n
24230 Valdevimbre (León)
Tlf: 987 30 40 37
Web: La Cueva del Cura

Lo mejor: el local
Lo menos bueno: un trozo de solomillo siempre queda más hecho de lo que nos gustaría.
Precio: 30 €

jueves, 23 de octubre de 2014

Restaurante La Palloza de Balboa - Balboa

Debido al Mundial de Ciclismo disputado a finales del mes pasado en Ponferrada, tuvimos la oportunidad de disfrutar del paisaje y la comida de un lugar no demasiado habitual para nosotros. Por ello, decidimos ir, siguiendo una sabia recomendación, hasta Balboa. un pequeño municipio que se encuentra casi en la frontera entre las provincias de León y Lugo. Puesto que el pueblo se encuentra entre montañas, durante el viaje tuvimos unas vistas magníficas que amenizaron el traslado.

Una vez allí, teníamos previsto comer en el restaurante La Palloza de Balboa, que pronto nos sorprendió por su aspecto, tanto exterior como interior.



Cuando conseguimos cerrar la boca por la impresión producida, nos sentamos a comer. En este restaurante se come de menú, en el que hay al menos siete u ocho opciones tanto de primero como de segundo. La mayor parte de las cosas sonaban bastante bien, así que nos costó un rato decidirnos.



De entrante pedimos un freixó relleno de setas y gambas. Nos explicaron que en este caso, un freixó es como una filloa en la que no se ha utilizado sangre en su preparación.

La verdad es que estaba buenísimo. Se notaban tanto las setas como las gambas sin solaparse los sabores en lo que fue un entrante redondo.


También pedimos otro freixó, esta vez relleno de queso y espinacas. No me gustan demasiado las espinacas, sin embargo no sólo lo probé sin problemas, sino que incluso llegó a gustarme.



Como último entrante pedimos arroz con botillo. Qué puedo decir de este arroz. Si los freixós los aprovechamos bastante bien, de ésto nos comimos hasta el último grano. El arroz estaba en su punto y el botillo lo convertía en un plato magnífico.



Ya de segundo pedimos un plato de carne estofada con setas. Se trataba de un plato generoso de carne muy tierna y unas setas, que si bien pasaban algo desapercibidas, tampoco hacían desmerecer el conjunto.



Otro segundo fue un filete de ternera. No hay mucho que comentar ya que sólo es un filete. Estaba bueno, pero sin más.



Finalmente pedimos un codillo, que fue el gran triunfador de los segundos. Tanto la cantidad como la calidad eran altos, así que no hubo muchas dudas en este "galardón".





Todos los postres eran caseros y nos decantamos por el flan, las natillas y la tarta de queso. Todos estaban buenos, especialmente la tarta de queso, así que pudimos poner un gran punto y final a esta comida.

En cuanto al servicio y al precio, nadie se podrá quejar. La camarera que nos atendió, no podía ser más simpática y el precio, de quince euros por cabeza que incluía la posibilidad de repetir de cualquier plato, es difícilmente superable por la calidad de lo servido.

Un entorno precioso, un local espectacular, muy buena comida, servicio y precio... ¿Alguien da más?


Ficha:

La Palloza de Balboa
c/ Campo de la Feria, 1
25525 Balboa (León)
Tlf: 987 56 3739


Lo mejor: el arroz con botillo
Lo menos bueno: que no nos pille cerca
Precio: 15 €