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lunes, 8 de agosto de 2016

Restaurante Reginella - Madrid

Siguiendo otra de las excelentes recomendaciones de mi prima, fuimos a cenar al restaurante italiano Reginella que se encuentra cerca de Nuevos Ministerios. Ella no lo había probado, pero diciéndonos que a una amiga suya italiana le gusta ir allí, ya teníamos toda la información que necesitábamos.

El local no es muy grande, y llama la atención que la disposición de las mesas tendría una forma de U, quedando una barra en el medio con dos camareros (tal vez los dueños) donde también está el horno para las pizzas.



Somos gente de costumbres, y al ver el Carpaccio di carne, que supongo que no necesita traducción, tuvimos claro qué tomaríamos de entrante. Según la carta, el queso eran virutas de Parmesano, y o bien en italiano viruta significa otra cosa, o no tenían el rallador a mano. Tonterías aparte, la carne, que era solomillo de ternera, estaba muy buena, al igual que el queso. Como "pega" diremos que tenía demasiada rúcula para nuestro gusto.



Empezamos probando los Rigatoni al ragú Napoletano que, hablando en plata, es pasta con tomate y carne. Un plato básico donde los haya pero muy bueno gracias al sabor de la carne y una cocción perfecta de la pasta. Probablemente no lo repetiría porque visto como hacen las cosas en este restaurante, merece la pena probar algo más complejo.



La otra pasta que comimos fueron los Pennette a la norcina, que se preparan con nata, champiñones, longaniza y aceite de trufa. Lo primero, tenemos que decir que agradecimos no leer nada parecido a carbonara a la hora de hacer pasta con nata. En cuanto al sabor... nos emocionamos. Uno de los mejores platos de pasta que he probado, si no el mejor. Por mucho que escribiera me quedaría corto.



Si el carpaccio es un fijo en los entrantes, la Panna Cotta no lo es menos en los postres, y si encima es tan buena como ésta, no cambiaremos de costumbre a corto plazo.



Un buen Limoncello tras el postre es algo que siempre se agradece.



Salimos muy satisfechos ya que todo salió perfecto. La comida fue excelente, incluyendo el punto de cocción de la pasta y el trato de los camareros nos hizo sentirnos como en casa, y el precio, de poco más de 25€por persona, está muy bien para el nivel del restaurante. Por poner dos pegas, minúsculas eso sí, hubiera agradecido un poquito más de cantidad en los platos de pasta, y me hubiera gustado que tuvieran cervezas italianas. Si en un thai te sirven Singha y en un chino, Tsingtao, me cuesta entender lo difícil que resulta encontrar un restaurante italiano con cervezas del país.


Ficha:

Restaurante Reginella
c/ Modesto Lafuente, 76
28003 Madrid
Tlf: 91 070 35 72
Web: Reginella


Lo mejor: los Pennette a la norcina
Lo menos bueno: las ganas de haber probado cinco platos más.
Precio: 25€

miércoles, 6 de abril de 2016

Restaurante Oven Fuencarral - Madrid

A nuestra Semana Santa gastronómica le llegó el turno de la comida italiana, así que fuimos al restaurante Oven, situado en la calle Fuencarral, para marcar nuestra hoja de ruta. Tienen otro local en Gran Vía, pero ir a los dos igual ya era pasarse.

La primera impresión al entrar al restaurante no fue la más halagüeña, ya que vimos varias mesas que no nos gustaban, muy pegadas a otras, y temimos que alguna fuera para nosotros, pero por suerte, o por haber reservado, nuestra mesa estaba situada junto a una ventana y allí nos encontramos mucho mejor.



Como la coletilla del nombre de este restaurante es "mozzarella bar", elegir un entrante no fue muy complicado y pedimos la Mozzarella clásica, que estaba hecha con mozzarella de búfala, milhojas de tomate, aceite de albahaca y pimienta rosa. Ya con la presentación nos tenían ganados, pero el sabor era igual de bueno.



Como plato de pasta escogimos los Mezzi rigatoni, que venían con gorgonzola, parmesano y aceite de albahaca. Así, de forma sencilla, los rigatoni son un tipo de pasta con forma cilíndrica y ondulada, y mezzi significa "medio" en italiano, con lo que la conclusión es obvia (vamos, digo yo). Al principio resultaban algo sosos, notándose eso sí que la pasta estaba perfectamente cocida, pero fue porque no habíamos mezclado todos los ingredientes. Una vez hecho, resultaban muy sabrosos.



Como pizza nos decantamos por la Pizza del bosque, que llevaba una base de boletus, mozzarella, mezcla de setas, champiñón, tomillo y aceite de trufa blanca. Estaba rica, pero me hubiese gustado un sabor más intenso. Si vuelvo, aunque no me importaría darle una segunda oportunidad, me pediría una diferente, porque la verdad es que sobre el papel hay muchas pizzas con muy buena pinta.



De postre comimos la Panacota con frutas del bosque, que aunaba una bonita presentación con un buen sabor.



Por último, pedimos una Tarta de queso con dulce de leche. Vale que la tarta de queso no es mi postre favorito, pero por otro lado, para mi gusto el dulce de leche lo soluciona todo, así que... muy rico.



Tras un buen postre salimos del restaurante dispuestos a andar un rato para poder bajar parte de la comida, pero satisfechos por lo que nos pareció una buena experiencia. La comida está bien, el servicio muy bien y el precio es correcto, no llega a 25€ por persona, que es lo normal es un restaurante de este tipo.


Ficha:

Oven Fuencarral
c/ Fuencarral, 74
28004 Madrid
Tlf: 91 786 42 68
Web: Oven


Lo mejor: los mezzi rigatoni
Lo menos bueno: algunas mesas están demasiado juntas
Precio: 25€

miércoles, 27 de enero de 2016

Restaurante Ponte Vecchio - Valladolid

Hacía ya algún tiempo que no íbamos a comer a un restaurante italiano, y como últimamente no habíamos visitado ninguno en Valladolid, decidimos ir al restaurante Ponte Vecchio, situado en Parquesol, ya que es uno de los que más nombre tiene.

Yo nunca había ido y el interior me resultó algo oscuro, pero sin duda, lo que más me llamó la atención fue la cantidad de mesas que tiene. Allá por donde mirara siempre iban apareciendo más y más mesas, sin que ello implicase que estuvieran demasiado pegadas unas con otras.



Como entrante pedimos un Carpaccio de foie y Parmigiano. Como se ve en la foto, y también se especifica en la carta, el foie es mi-cuit. El carpaccio, de ternera en este caso, era correcto, pero la mezcla de todos los ingredientes dejaba un sabor bastante rico. No es una maravilla pero tampoco una mala elección.



Siempre que vamos a un italiano pedimos una pizza y una pasta a compartir. La pizza escogida para la ocasión fue la Pugliese, que lleva tomate, mozzarella, cebolla pochada, aceite de ajo, jamón york y orégano. Una de las pizzas que más me ha sorprendido (por lo bueno). Lo que más me gustó fue el sutil punto del aceite de ajo.


A veces conseguimos hacer fotos realmente malas

Para la pasta nos quedamos con Paglia e fieno, o "paja y heno", que son cintas de pasta al huevo y espinacas con salsa de setas. Me costó apreciar en su totalidad esta pasta, pero cuando por fin lo hice quedé totalmente satisfecho con el resultado.



De postre, elegimos por un lado una Panna cotta con salsa de frambuesa cuya presentación nos pareció bien curiosa. El sabor, sin duda el aspecto más importante, también fue bueno.



El otro postre que probamos fue el Mezzotiramisú con gelato alla vaniglia, que no hay que tener muchos conocimientos de italiano para deducir que es un tiramisú con helado de vainilla. El sabor a café de un tiramisú hace que no lo valore en su justa medida, pero sí me dijeron que estaba muy bueno. Del helado de vainilla sí que puedo asegurar que estaba rico.

Y con el estómago lleno dimos por finalizado nuestro paseo por el Ponte Vecchio. El servicio fue bueno en general, aunque de cara al final la cosa fue bastante más lenta con los postres y, sobre todo, con la cuenta. En cuanto al precio, salimos a 30€ por persona, pero hubo varias cervezas, dos postres (más una copa) y el carpaccio era el más caro, así que salir por 20-25€ no es complicado.



Como notas negativas señalaremos que los precios de la carta no incluyen el IVA y que no puedo entender que en un italiano se use nata para hacer la carbonara.


Ficha:

Restaurante Ponte Vecchio
c/ Profesor Adolfo Miaja de la Muela, 14
47014 Valladolid
Tlf: 983 37 02 00
Web: Ponte Vecchio


Lo mejor: la pizza pugliese
Lo menos bueno: que en un restaurante italiano la carbonara se haga con nata
Precio: 25-30€

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Restaurante Gepetto Centro - Gijón

Durante el domingo por la noche de nuestra visita a Gijón, y tras haber tomado unas sidras, nos decidimos a cenar en el restaurante Gepetto Centro. Era ya tarde, justo pasadas las once, pero con la mejor de las sonrisas nos invitaron a sentarnos. Teníamos buenas referencias de este sitio tras nuestro paso por el Campeonato de Pinchos de 2014 y su hamburguesa de ossobuco, así que la decisión fue fácil de tomar.



Empezamos pidiendo unos bastones de queso gouda, que sin ser el no va más, estaban bien.



También pedimos la típica ensalada César que nos gustó por la cantidad "material" que llevaba, lejos de aquellas que hemos llegado a probar que son prácticamente lechuga con salsa.



Siendo cuatro, pedir dos pastas y dos pizzas a compartir parecía lo más razonable, por lo que la primera elección fue la pizza Barbacoa, que llevaba tomate, orégano, mozzarella, cebolla, pollo, beicon y salsa barbacoa. Muy rica y con una cantidad de ingredientes razonable.



La pizza Carbonara fue la otra elegida, que tenía como ingredientes: orégano, mozzarella, salsa carbonara y beicon. Me pareció algo más sosa que la anterior, con menos ingredientes y como se ve en la foto, ligeramente quemada en algunas partes.



Como la pizza no fue suficiente carbonara, en las pastas nos decidimos por unos tagliatelle carbonara, que tenían beicon, huevo, nata y pimienta. Sin entrar en que no me gusta que en un restaurante italiano se eche nata a la pasta y lo llamen carbonara, la verdad es que estaban bastante buenos.



Por último, pedimos unos linguini funghi que estaban espectaculares. Acompañados por setas, champiñones y crema de boletus y Oporto, fueron, para mi, el mejor plato de la cena. No fue ningún problema devorar hasta el último resto de comida.

Pese a ser los últimos en marcharnos con diferencia, no notamos ningún tipo de urgencia en que nos fuéramos. Es más, en un par de ocasiones nos dijeron que no tenían prisa. Puedo imaginar que estarían con ganas de irse a casa, por lo que agradecí mucho su comportamiento durante toda la cena. La comida fue bastante rica, y el precio, de menos de veinte euros por cabeza, nos dejó muy satisfechos.


Ficha:

Restaurante Gepetto
c/ San Bernardo, 22
33201 Gijón (Asturias)
Tlf: 985 35 11 09
Web: Gepetto

Lo mejor: los linguini funghi
Lo menos bueno: esperaba más de la pizza carbonara
Precio: 15-20€

martes, 4 de agosto de 2015

Restaurante La Casa Dei Pazzi - Madrid

Un domingo de verano tras un fin de semana bastante duro nos vimos atacados por el antojo de comer en un restaurante italiano. Como no había muchas fuerzas, buscamos alguno que estuviera cerca de una parada de metro de la línea 5 para ahorrarnos un posible trasbordo, con lo que en poco tiempo dimos con el restaurante La Casa Dei Pazzi, que está muy cerca del metro de Chueca.

El local es pequeño y no hay demasiada separación entre mesas, pero como éstas tienen distintas orientaciones, no existe ningún tipo de agobio.



Nuestra hoja de ruta en los restaurantes italianos siempre es la misma: un entrante, un plato de pasta y una pizza a compartir. De entrante escogimos un carpaccio de ternera que llevaba champiñones laminados, almendras tostadas y queso pecorino. En la página web ponía que su carpaccio era de pulpo, pero en el restaurante era de ternera, cosa que no nos disuadió de pedirlo (faltaría más). Estaba muy rico y daba gusto notar que todos los ingredientes tenían su cuota de protagonismo. En la parte negativa, aunque creo que sobreviviremos, a nuestro parecer el plato tenía poca carne.



Como plato de pasta pedimos paccheri dei pazzi. Yo, que nunca había probado los paccheri, me sorprendí al ver estos cilindros de pasta parecidos a los canelones pero más pequeños y más gruesos. Estaban servidos con boletus, salchicha fresca, gorgonzola y tomate seco. Al pedir el plato nuestras expectativas eran muy altas, pero los primeros bocados nos dejaron un tanto fríos. Por suerte, poco después el sabor del boletus y la salchicha empezaron a aparecer con fuerza dejando un plato de pasta la mar de bueno. Y ya que estoy con el día de quejarme por todo, hubiera preferido que no hubieran echado tanto cebollino.



Para la pizza nos decantamos por la carbonara dei pazzi, que venía con huevo, champiñones y guanciale. Como a parte de comer, esta visita tuvo su parte didáctica, aprendimos que el guanciale se podría calificar como una panceta de más nivel. Estaba deliciosa, sobre todo la parte con el huevo frito. La cantidad de ingredientes sobre la pizza fue correcta.



Ya de postre probamos el cannolo con crema de ricotta y chocolate. Este postre típico italiano sabe bien, pero yo prefiero las cosas algo más dulces.



Además del buen trato y buena comida que recibimos, el precio de la comida nos dejó perplejos. Casi 46 euros ya nos parecía buen precio, pero tras el 30% de descuento con el que fuimos se nos quedó en 34 euros que no nos costó en absoluto pagar.


Ficha:

La Casa Dei Pazzi
C/ Pelayo, 19
28004 Madrid
Tlf: 91 012 39 33 / 645 31 06 80
Web: La Casa Dei Pazzi


Lo mejor: la pizza
Lo menos bueno: no tener hambre para más
Precio: 20-25€

jueves, 7 de agosto de 2014

Restaurante Kasanova - Madrid

Siguiendo una recomendación de mi prima, para alejarnos brevemente de la exaltación carnívora, fuimos al Kasanova: un restaurante italiano que se encuentra en la calle Alcalde Sainz de Baranda.

Se puede cenar en la terraza, pero entre que hacía demasiado calor, y la cercanía de los coches que circulaban, decidimos pasar al interior. Siendo un lunes en pleno verano, no nos sorprendió que el local estuviese casi vacío, así que pudimos pasar la velada sin sufrir los agobios que, tal vez hubiesen provocado un local a rebosar.




De entrante pedimos un carpaccio classico y pan de ajo para acompañarlo. Deberíamos haber prescindido del pan de ajo, ya que estaba algo soso, pero el carpaccio estaba bien bueno. La mezcla de sabores de la carne de buey en aceite de oliva virgen extra, el limón, la pimienta y el parmesano dejaba muy buen sabor de boca. 



De segundo pedimos una pizza toscana, que llevaba tomate, mozzarella, ragú de jabalí, setas, cebolla, un toque de picante y orégano. Estaba muy rica, pese a que el toque de picante anunciado, no lo encontramos por ninguna parte. Afortunadamente, el fuerte sabor del ragú, acompañado por el toque de las setas, funcionaba perfectamente para hacernos disfrutar de la pizza.



Como no puede faltar la pasta, también pedimos linguine alla crema di tartufo & funghi, que tienen crema de trufa, champiñón, nata y parmesano. Empecé a salivar nada más llegar el plato por el olor que desprendía. Tenía un sabor intenso que inundaba por completo la boca (posiblemente ayudado por haber casi desencajado mi mandíbula al intentar comer mucho de una vez). Soy muy fácil de convencer con la pasta, así que el objetivo estaba casi cumplido antes incluso de empezar.




De postre pedimos una Copa helada Stracciatella. Según lo trajeron esperaba que hubiera tenido menos chocolate, pero al probarlo (lo que viene siendo vivir al límite) me lleve una alegría. La capa de cacao que tiene por encima no resultaba empalagosa, la parte de stracciatella era estupenda y el chocolate que tiene en el fondo, pese a que no me emocione precisamente, llegó incluso a gustarme. Lo que viene a significar que hará las delicias de cualquier fan del chocolate.

En general, me quedé con la sensación de que es uno de los mejores restaurantes italianos en los que he comido. El local está bien, tal vez algunas mesas están un poco juntas, pero tiene como positivo un panel iluminado con una imagen de Venecia que lo hace todo más alegre. Los camareros son excelentes: rápidos, hacen buenos comentarios sobre la carta y son muy atentos. Sin duda es un restaurante muy recomendable.


Ficha:

Kasanova
C/ Alcalde Sainz de Baranda, 44
28009 Madrid
Tlf: 915 571 834 / 911 272 020
Web: Kasanova


Lo mejor: La pasta
Lo menos bueno: el pan de ajo es prescindible
Precio: 30€ por persona

viernes, 17 de enero de 2014

Restaurante Mamma Juana - Madrid

En lo que decidíamos dónde cenar esta última noche de Reyes, recordamos este pequeño restaurante italiano, que ya habíamos probado hace un tiempo, pero del que no había podido hacer una entrada. Como no queríamos desaprovechar la ocasión de matar dos pájaros de un tiro, sobre todo el del hambre, nos dispusimos a afrontar una cena tranquila.



Como entrante pedimos el Risotto con seppie nero (arroz negro con chipirones y salsa alioli). En un primer momento parecía estar bueno, pero sin más. Afortunadamente, según lo fuimos comiendo, el sabor acabó resultando más y más agradable, hasta el punto de sentir pena cuando se acabó el plato.



En los segundos, pedimos dos platos a compartir. El primero fue la típica pizza Capricciosa. Masa fina y sin escatimar lo más mínimo en los ingredientes, consigue dejarme plenamente satisfecho.



El otro segundo es una de las principales razones por las que volvimos a este restaurante: Dolce Vita de trufa blanca y hongos boletus. Puede parecer un plato pequeño, pero esta pasta rellena es mucho más contundente de lo que parece. El sabor no se queda atrás y se disfruta del primer al último bocado.



Por si no fuera suficiente con la excelente comida que habíamos disfrutado, nos aguardaba una pequeña sorpresa para el postre. La Panna Cotta que pedimos de postre estaba deliciosa, tenía un tamaño bastante razonable, y su precio no es tan alto como suele ser habitual.

Ya que estamos resaltando las virtudes de este restaurante, no nos podemos olvidar de la rapidez del servicio. El tiempo entre plato y plato es realmente corto y en un abrir y cerrar de ojos, uno está saliendo del local con el estómago realmente satisfecho.


Ficha:

Mamma Juana
c/ Alcalá 423
28027  Madrid
Tlf: 91 741 19 81
Web: Mamma Juana

Lo mejor: La pasta rellena deja sin palabras
Lo menos bueno: puede que debiera haber más tipos de pasta
Precio: 20 € por persona