viernes, 21 de octubre de 2016

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (XXXII): El Gachy

Aunque la cosa esté un tanto parada últimamente seguimos con nuestra búsqueda, que en esta ocasión nos llevó hasta Aldeamayor de San Martín para visitar El Gachy, al que resulta muy fácil llegar ya que está a tiro de piedra desde la autovía Valladolid-Segovia.

El local separa la zona de la barra de la parte de las mesas donde se comen los hamburguesas u otros platos de la carta como raciones, pizzas y perritos, que por cierto tenían muy buena pinta, por lo que resulta mucho más agradable comer si el bar está lleno.



Como no podía ser de otra manera, probamos la Hamburguesa Especial Gachy, que lleva lechuga, tomate, cebolla, beicon, queso y huevo. No tardé en liarla porque ya al primer mordisco la yema se me desparramó por la mano y el plato, aunque tuve suerte al conseguir no mancharme la ropa. En fin, centrémonos en la hamburguesa. Me pareció algo escasa de carne, que pese a no ser casera tenía buen sabor. El resto de ingredientes estaban bastante bien ya que parecían bastante frescos, destacando el huevo ya que estaba muy rico. Si acaso, el beicon pasó demasiado de puntillas, un hecho bastante habitual ya que suele quedar tapado por el sabor de los otros elementos. El pan, muy bien también, aguantó sin partirse hasta el final. Hubiera agradecido que hubieran añadido unas patatas fritas, pero supongo que esperan que si alguien las quiere, se las pedirá aparte.

En definitiva, la hamburguesa está rica y su precio está muy bien, ya que varía entre los 3 euros de la más sencilla a los 4,20 de la especial. En lo que respecta al servicio, me pareció algo serio al principio, pero no tardaron en demostrar que no les cuesta sonreír y hacer que la gente se sienta como en casa. 

viernes, 2 de septiembre de 2016

HQ International Food - Valladolid

Todo empezó un viernes en el que salimos a tomar unas cervezas tranquilamente con unos amigos, cuando una cosa llevó a la otra y decidimos ir a probar algún restaurante nuevo. Nos comentaron que había un restaurante de comida internacional en su calle que probaron hace tiempo, y aunque la experiencia pudo haber sido mejor, sí tenía algunas cosas que podría merecer la pena probar. Con sólo decirme lo de la comida internacional ya me tenían ganado, pero conseguí no mostrar todo mi entusiasmo para no parecer el enfermo que puedo llegar a ser.



Como aperitivo cortesía de la casa nos sirvieron un Salmorejo presentado como si fuese una lata de conservas. Una presentación original y un contenido fresco y rico.



Para compartir pedimos un Tartar de atún rojo que estaba francamente bueno.



Igual no pega demasiado para verano, pero no pude evitar pedir un Ramen que estaba riquísimo. Diferente a los que probamos en nuestro viaje a Japón, en cuanto a complejidad principalmente, pero muy bueno a su manera.



Los Tacos de carrillera con mole de Veracruz fueron el ejemplo perfecto de que no siempre es necesario usar mil ingredientes para hacer un gran plato. Estaban impresionantes y hubieran sido lo mejor de la noche si no hubiera habido tantas cosas buenas.



Las hamburguesas tenían buena pinta sobre el papel, así que pedimos una Bull Burguer que está hecha a base de rabo de toro, acompañada por queso (no recuerdo el tipo) y panceta. Una hamburguesa deliciosa que además cuenta con un pan casero que suma más puntos.



Por probar otra hamburguesa pedimos la Spiegelei Burguer, que lleva carne de ternera gallega, queso cheddar, beicon, huevo, cebolla crujiente y salsa curryketchup. Como tenemos nuestras taras, la principal razón para pedir esta hamburguesa fue la salsa curryketchup ya que ese nombre nos llamaba mucho la atención (como se lo comentamos, nos trajeron un cuenco de esa salsa aparte). ¿Y la hamburguesa qué tal? Pues muy buena, en la línea de lo probado anteriormente.




Todo hasta el momento tenía muy buena nota, pero para terminar la jornada había que comprobar si los postres pasaban el corte. Para empezar pedimos el Bombón de chocolate blanco, coco y mango. No, no me he confundido y he puesto unas fotos que no corresponden. Este "huevo" es el bombón: la cáscara es el chocolate blanco, la clara el coco y la yema el mango. Por decirlo en.... (contando con los dedos) 5 palabras: ES-PEC-TA-CU-LAR.



También pedimos el Bizcocho de queso azul con helado de chocolate blanco. Espera, espera, ¿bizcocho de qué?. Así, con toda la confusión nos quedamos al oírlo, ya teníamos elección asegurada. ¿Y no será que lo que sabe a queso azul es el helado?. Pues no, es el bizcocho. Un suave sabor a queso para que nadie se asuste más un buen helado, completaron otro gran postre.



Ya que estábamos metidos en el tema postreril, pedimos también la Carrot Cake con espuma de chocolate blanco. Estaba muy buena también, pero habiendo probado primero los otros dos postres...



Quedamos muy satisfechos con el precio que pagamos, ya que salimos a menos de 25€ por cabeza, lo que hace una excelente relación calidad/precio. La comida, como creo haber dejado claro a lo largo de esta entrada, nos encantó, pero si hay algo que puedo resaltar por encima de todo fue la atención que recibimos. La pareja con la que íbamos llevaba una niña pequeña, y aunque estuvo un buen rato jugando en la zona infantil de la que dispone el restaurante, cuando se sentó con nosotros recibió un gran trato por parte de los camareros: ella ya había cenado, pero le pusieron un pequeño cuenco con patatas fritas, a lo que hay que añadir que le dieron unas hojas y unas pinturas para que estuviera entretenida y luego le enseñaron la cocina... sin palabras.

Con esta comida, atención y precio, es seguro que iremos a probar otras cosas de la carta que también tenían buena pinta.

Si hay algo que creo que deben mejorar es (creo) su visibilidad. He pasado montones de veces por Macías Picavea pero no me había fijado en este restaurante, y he hablado con más gente en la misma situación. Algo para empezar podría ser un cartel llamativo en el exterior. Bueno, yo qué sé, tampoco es precisamente mi especialidad.


Ficha:

Restaurante HQ International Food
c/ Macías Picavea, 7
47003 Valladolid
Tlf: 983 18 12 99
Facebook: HQ International Food


Lo mejor: la atención, aunque sin menospreciar a toda la comida en general
Lo menos bueno: por decir algo, creo que el restaurante necesita darse más a conocer
Precio: 20-25€

viernes, 26 de agosto de 2016

Restaurante El Mirador de El Goloso - Madrid

Esto va a ser una entrada atípica en este blog, ya que fui al restaurante El Mirador de El Goloso una semana en compañía de un amigo, y justo una semana después repetimos con más gente para que lo probaran, así que he tenido que hacer un 2x1.

El restaurante se encuentra en la carretera de Colmenar Viejo, con lo que el coche es indispensable, y cuenta con una amplia terraza que se puede cerrar si el tiempo no acompaña. Con el verano que ha habido en Madrid, lo que era seguro es que pasábamos de comer dentro, así que nos acomodamos en la terraza dispuestos a llenar el buche. Ignoro si tiene buenas vistas ya que en ambas ocasiones llegamos ya de noche.



Empezamos con una ración de Pulpo a la plancha que estaba bastante buena. El pulpo estaba en su punto, por lo menos para los que no somos expertos en el tema, pero las patatas eran mejorables. Sí me gustó una salsa, tal vez de frambuesa, que acompañaba a la escarola.



Seguimos con el Tartar de atún rojo de Almadraba que también estaba rico. Los hemos probado mejores, pero no desentona como entrante.



Como plato principal nos decidimos por el Sapito, o rape pequeño, que no estaba en carta pero que nos recomendaron. No me va demasiado el rape, pero éste no estaba mal. Si acaso, me supo un pelín seco, pero tampoco fue una tragedia. Correcto.



De postre probamos una Filloa con nata que estaba espectacular, tanto en el relleno como en la nata de acompañamiento.



En esta primera cena para dos personas salimos a 55€ por cabeza, pero como no nos cortamos en nada, la relación calidad/precio no estuvo mal del todo. Quiero decir, es bastante dinero, pero comiendo pulpo, tartar de atún rojo... no espero pagar 30 €.

Como comentaba al principio, apenas una semana después volvimos para repetir, aunque en este caso fuimos 5 personas.



Repetimos con el pulpo como primer entrante, aunque me dio la sensación de que salió mejor el de la primera visita. En cualquier caso, fue bien recibido.



En esta ocasión cambiamos el tartar por el Tataki de atún rojo. No estaba mal, pero eché en falta algo más de sabor.



Como la otra vez fuimos a por pescado, esta vez tocaba calmar nuestras ansias carnívoras (qué novedad) y pedimos el Chuletón de vaca. Una ración bien generosa de carne bastante rica al punto perfecto, tal y como se puede ver en la foto.



Por otra parte, nos intrigaron con una "carne sorpresa" y tontos curiosos como somos, teníamos que probarla sí o sí. La sorpresa en cuestión era Chuleta de ternera blanca de Guadarrama, y la verdad es que de sabor estaba buenísima, superando incluso al chuletón de vaca. Sin duda fue una sorpresa agradable.



De postre cayó por un lado la típica Tarta al whisky, de la que no creo que haga falta comentar nada.



Probamos también el Carpaccio de piña con helado de nata que estaba impresionante. Lo que fue escoger un postre diferente por mera curiosidad no nos pudo salir mejor. Quién me iba a decir a mi que la piña con nata iba a saber tan bien.



Como tanta novedad había hecho añicos esa cosa que usamos por cerebro, pedimos el Sorbete de limón al cava para que las cosas volvieran a su cauce. ¿De sabor? Bien, pero sin tirar la casa por la ventana.



Siendo un grupo de cinco, el precio se ajustó y salimos por poco más de 45€ por persona.

La atención en ambas visitas fue muy diferente. Si en la primera, aunque no estuvimos mal si que nos sentimos algo olvidados hacia el final de la cena, en parte porque sólo había dos camareros ese día, en la segunda no pudimos estar más a gusto. Entre que había más personal y que la mesa estaba más centrada, la atención fue excelente.

Como valoración final del restaurante, si bien es cierto que no podría considerarlo uno de mis restaurantes de cabecera, me parece una buena elección si se quiere probar un sitio diferente.


Ficha:

Restaurante El mirador de El Goloso
Carretera Colmenar Viejo, Km 17,500, Salida 18
28770 Madrid
Tlf: 91 734 14 90
Web: El Mirador de El Goloso


Lo mejor: la carne, sobre todo la chuleta
Lo menos bueno: esperaba algo más del tataki
Precio: 50€

lunes, 8 de agosto de 2016

Restaurante Reginella - Madrid

Siguiendo otra de las excelentes recomendaciones de mi prima, fuimos a cenar al restaurante italiano Reginella que se encuentra cerca de Nuevos Ministerios. Ella no lo había probado, pero diciéndonos que a una amiga suya italiana le gusta ir allí, ya teníamos toda la información que necesitábamos.

El local no es muy grande, y llama la atención que la disposición de las mesas tendría una forma de U, quedando una barra en el medio con dos camareros (tal vez los dueños) donde también está el horno para las pizzas.



Somos gente de costumbres, y al ver el Carpaccio di carne, que supongo que no necesita traducción, tuvimos claro qué tomaríamos de entrante. Según la carta, el queso eran virutas de Parmesano, y o bien en italiano viruta significa otra cosa, o no tenían el rallador a mano. Tonterías aparte, la carne, que era solomillo de ternera, estaba muy buena, al igual que el queso. Como "pega" diremos que tenía demasiada rúcula para nuestro gusto.



Empezamos probando los Rigatoni al ragú Napoletano que, hablando en plata, es pasta con tomate y carne. Un plato básico donde los haya pero muy bueno gracias al sabor de la carne y una cocción perfecta de la pasta. Probablemente no lo repetiría porque visto como hacen las cosas en este restaurante, merece la pena probar algo más complejo.



La otra pasta que comimos fueron los Pennette a la norcina, que se preparan con nata, champiñones, longaniza y aceite de trufa. Lo primero, tenemos que decir que agradecimos no leer nada parecido a carbonara a la hora de hacer pasta con nata. En cuanto al sabor... nos emocionamos. Uno de los mejores platos de pasta que he probado, si no el mejor. Por mucho que escribiera me quedaría corto.



Si el carpaccio es un fijo en los entrantes, la Panna Cotta no lo es menos en los postres, y si encima es tan buena como ésta, no cambiaremos de costumbre a corto plazo.



Un buen Limoncello tras el postre es algo que siempre se agradece.



Salimos muy satisfechos ya que todo salió perfecto. La comida fue excelente, incluyendo el punto de cocción de la pasta y el trato de los camareros nos hizo sentirnos como en casa, y el precio, de poco más de 25€por persona, está muy bien para el nivel del restaurante. Por poner dos pegas, minúsculas eso sí, hubiera agradecido un poquito más de cantidad en los platos de pasta, y me hubiera gustado que tuvieran cervezas italianas. Si en un thai te sirven Singha y en un chino, Tsingtao, me cuesta entender lo difícil que resulta encontrar un restaurante italiano con cervezas del país.


Ficha:

Restaurante Reginella
c/ Modesto Lafuente, 76
28003 Madrid
Tlf: 91 070 35 72
Web: Reginella


Lo mejor: los Pennette a la norcina
Lo menos bueno: las ganas de haber probado cinco platos más.
Precio: 25€

jueves, 4 de agosto de 2016

Cervecería Mad Brewing - Madrid

Un domingo de verano tras un sábado durísimo, pocas ganas de ponernos a cocinar y un amigo con el que quedar a comer, fueron las razones por las que nos pusimos a buscar un sitio que no estuviera muy lejos, que estuviera abierto y que fuera económico. Con estas restricciones alguien mencionó un lugar que me habían recomendado para tomar unas cervezas: el Mad Brewing, que en lugar de ser el típico restaurante, se trata de una fábrica de cerveza artesana que se encuentra escondida en un callejón de la calle Julián Camarillo, cerca de Ciudad Lineal.

Al ser una cervecería la carta es pequeña, pero esta llena de cosas que te obligarán a preguntar al camarero, como en el caso del cucurucho de escombros. 



Nosotros empezamos por el Cucurucho de pipas, que en realidad eran camarones. Correctos sin más, fueron una ración aceptable.





El plato fuerte fue el Tomahawk, que es una chuleta de vaca de 1,7 kg que venía acompañada por verduras y patatas.

Iremos por partes: las verduras y las patatas fueron normales, aunque estaban algo mejor las patatas. En cuanto a la carne... me cuesta creer que fueran 1,7 kg, eso o tengo problemas calculando a ojo las cantidades, cosa que tampoco quiero descartar. He comido piezas de carne, también con hueso, un poquito más pequeñas que eran de 1 kilo. No sé si el hueso en este caso pesaba mucho, pero me parece que la diferencia es muy grande. Creo que hubiera podido yo solo con ella, y si fueran 2 kilos, seguro que no. La carne en sí estaba bastante buena. Lógicamente las hemos comido mejores, pero no creo que sea el objetivo del Mad Brewing poner algo a la altura de El Capricho. Ya por último, hay que decir que esta pieza cuesta ni más ni menos que 100€, y para nosotros no está justificado por ninguna parte.



De postre pedimos la Tarta de cerveza stout y eso sí que fue un acierto. Demasiado chocolate para mi gusto, pero la gente que lo aprecie más disfrutará de lo lindo.



Siendo 5 personas salimos a unos 27€, que no es mucho teniendo en cuenta donde solemos ir, pero aquí no parece ser una buena relación calidad-precio.

Nuestra valoración global es que es un sitio excelente para tomarte unas cervezas, que están buenísimas, y si acaso unas raciones, pero no para venir a comer. En cuanto al servicio, los camareros que nos atendieron nos gustaron bastante, y eso que tenían bastante jaleo ese día.


Ficha:

Mad Brewing
c/ Julián Camarillo, 19
28037 Madrid
Tlf: 914 402 395
Web: Mad Brewing


Lo mejor: la cerveza
Lo menos bueno: mejor no comer a la carta
Precio: 25-30€

viernes, 29 de julio de 2016

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (XXXI): Burguer D.R.I.

Otra muesca hecha en esta casi interminable búsqueda de la mejor hamburguesería de Valladolid. En esta ocasión volvimos a Boecillo para visitar el Burguer D.R.I.. La última vez que estuvimos cenamos en el restaurante Paco, aunque en realidad nuestra primera intención era cenar en este Burguer, pero los cambios de planes son lo que son.

Tienen además menús del día, bocadillos, perritos, raciones... pero si por algo los conocíamos nosotros era por las hamburguesas, así que tarde o temprano teníamos que probarlas.



Como no podía ser de otra manera, pedimos la hamburguesa especial D.R.I. que lleva: lechuga, tomate, cebolla caramelizada, queso, jamón, beicon y huevo. La hamburguesa tiene un tamaño generoso, aunque las hemos visto más grandes. La carne y el resto de los componentes fueron correctos y señalaremos que el pan aguantó sin problemas, Tal vez eché en falta unas patatas, pero tampoco es una gran pega. Su precio es de 4,70€. 

Se puede resumir rápidamente en que es buen sitio para comer una rica hamburguesa de un tamaño respetable. Del servicio no podemos decir mucho ya que nos pusimos en la barra para comer la hamburguesa y eso no da pie para sacar muchas conclusiones, pero por lo que pudimos ver del trato con otros clientes, la camarera parecía bastante simpática, con lo que se ganó nuestro aprobado.

miércoles, 27 de julio de 2016

Restaurante La Cocina de Manuel - Valladolid

Llevábamos unos meses con ganas de ir al restaurante La Cocina de Manuel, pero por unas cosas o por otras siempre intentábamos reservar con poco tiempo y para entonces ya estaba lleno. Cuando por fin se alinearon los astros, descubrimos (bueno, no lo descubrimos nosotros, que supongo que los trabajadores ya lo conocían) que tienen un salón pequeñito decorado como si fuese una cocina o tienda antigua que nos gustó.

Muchas de las cosas de la carta tenían buena pinta, pero como incluso nosotros tenemos un límite, esto fue lo que acabamos comiendo.


Se me escapó esta foto en vertical
Por ser un día bastante caluroso, nos vimos "forzados" a pedir media ración de Salmorejo con tacos de jamón y huevo cocido. Los tacos de jamón brillaron por su ausencia a primera vista, pero eso no quita que el salmorejo estuviera bastante bueno.



Con ganas de pedir algo diferente a lo que estamos acostumbrados, nos decidimos por el Tomate asado relleno de langostinos finos y puerros, acompañado por el jugo de sus cabezas y pesto. Ha sido sin duda uno de los platos que más me ha llamado la atención últimamente. Esperábamos un plato fresquito y sencillo, pero el intenso sabor a langostino unido al del tomate asado nos encantó. Cuando volvamos, repetiremos este plato seguro.



Seguimos con la Pata de pulpo a la plancha emulsión de mostaza y panceta ahumada. El pulpo estaba bien cocido y tenía buen sabor, pero como nos había gustado tantísimo el primer plato, creo que no lo apreciamos tanto como debimos hacerlo.



No pudimos evitar probar el Tataki de atún rojo del Mediterráneo en salsa Ponzu. No estaba mal, pero nos pareció que el atún estaba hecho de más. Una pena.



Si fue casi obligado pedir el tataki de atún rojo, el Steak tartar no lo fue menos. Por suerte, no tardamos en recuperarnos de la pequeña decepción del tataki con un gran steak tartar en el punto perfecto de picante. Como ya he comentado en otras ocasiones, prefiero que lo preparen delante de mi y me den a probar antes de servirlo, pero bien está lo que bien acaba.



Otra de las "alegrías" que nos dio este restaurante estuvo en el ajustado precio de los postres ya que costaban entre 4 y 5€. Me sigue pareciendo caro, pero visto lo visto lo aceptamos de muy buen grado. La Espuma de caramelo y chocolate tenía muy buena pinta sobre el papel y se vio bien reflejado en lo que nos sirvieron. Muy buena nota tanto en textura como en sabor.



Hacía mucho tiempo que no pedía queso de postre, así que probar esta Tabla de quesos fue casi como volver atrás en el tiempo. No es que fueran unos quesos maravillosos, pero daban el pego y nos parecieron bien.



Salimos con una muy buena impresión de este restaurante. La comida muy buena, salvando la pequeña decepción del tataki. El servicio excelente, aunque ayuda tener que tratar con pocas mesas, y nos gustó que nos fueran preguntando qué nos parecían todos los platos, lo que deja una sensación de querer mejorar en lo posible. El precio, 45€por persona, nos pareció correcto. Hubiéramos salido por unos más habituales 50€ de haber pedido un vino mejor, pero por otro lado pedimos dos postres. En definitiva: un sitio más que recomendable al que probablemente tengamos que volver.


Ficha:

Restaurante La Cocina de Manuel
c/ Hípica, 1
47007 Valladolid
Tlf: 983 023 551
Web: La Cocina de Manuel


Lo mejor: por la novedad: el tomate relleno
Lo menos bueno: el tataki de atún rojo
Precio: 45€