miércoles, 11 de noviembre de 2015

Amore Gastrobar - Las Rozas

De vez en cuando vamos a Las Rozas a ver a unos amigos, y entre los sitios en los que hemos cenado, hay uno que nos gusta mucho por su calidad y por su precio: el Amore Gastrobar. El local no es muy grande, aunque recientemente han aumentado el número de mesas quitando una zona que había para estar de pie, y también dispone de terraza.



Nunca falta un aperitivo en lo que sirven la comida, y en esta ocasión fueron unos palitos de gorgonzola con melocotón. No pensé que me fueran a gustar en un principio, pero la verdad es que estaban riquísimos.



Por si no fuera suficiente con un aperitivo, en nuestra última visita fueron dos, siendo una crema de garbanzos el segundo que estaba tan rica como los palitos.



Ya de la carta hemos probado las bravas amore, que aunque no sean bravas bravas, la salsa que las cubre tiene un toque picantón bastante bueno. Las patatas también están en su punto, por lo que es complicado encontrarle una sola pega a este plato.



El pulpo a la parrilla es el típico plato que siempre sabe a poco (de cantidad quiero decir). Tanto el pulpo, como las papas arrugás y el mojo son excelentes. Pediríamos siempre una segunda ración, pero es mejor probar otras cosas.



Los huevos a baja temperatura puede que sean el único plato que, para nuestro gusto, esté un poco por debajo del nivel del resto de cosas que hemos probado. En la carta aparecen descritos como patatas confitadas en aceite de oliva, lascas de ibérico y aroma de trufa, pero para mi son, y que me disculpen si no he sabido apreciarlos en su justa medida, unos huevos rotos sofisticados que, pese a que están ricos, thay opciones bastante mejores en la carta.



Uno de mis platos favoritos es el tataki de atún rojo, que tiene una costra de sésamo, soja, miel y wasabi. Tal vez haya gente a la que no le guste tanto sésamo, pero a mi me parece que le da un toque muy bueno, y si a eso sumamos un pescado de calidad... Poco más se puede decir.



Fuera de carta, hemos pedido los boletus edulis con huevo poché. He aquí un plato que tenía todas las papeletas para gustarme, ya que las setas me privan y los huevos poché, o escalfados, también. Una mezcla sabrosísima.



También fuera de carta estaban las vieiras frescas con setas shiitake y alga wakame. Hacía mucho que no comía vieiras y no recordaba su sabor y lo de las algas no me termina de convencer... Aunque habrá un antes y un después de este plato. Las vieiras estaban espectaculares, las setas no estaban a la zaga y, cosas de la vida, casi que lo que más me gustó del plato fue el toque de sabor que aportaban las algas.



El último fuera de carta que hemos pedido ha sido el foie caliente con manzana en texturas. El foie ya era suficiente para ganarme, pero la manzana en texturas, (caramelizada, sorbete y tierra), me daba miedo teniendo en cuenta que sólo suele gustarme al natural. Al final, otro error en mi apreciación. La manzana caramelizada no me supo mal, en sorbete me encantó y en tierra no molestaba.



Como chupito de parte de la casa nos ofrecieron un mojito en texturas que nos pareció magnífico.

Resumiendo: un local acogedor, un personal muy atento al que le gusta cuidar los detalles, una comida increíble y un precio ajustado. Si me lo igualas, te lo compro.



Esta es la cuenta de una de nuestras visitas. Casi sesenta euros entre cuatro personas me parece un precio que no es fácil de encontrar para la calidad ofrecida.


Ficha:

Amore Gastrobar
c/ Castillo de Arévalo, 2
28232 Las Rozas (Madrid)
Tlf: 910 12 98 52
Facebook: Amore Gastrobar


Lo mejor: difícil elección, pero me quedo con las vieiras.
Lo menos bueno: los huevos a baja temperatura.
Precio: 15-20€

viernes, 6 de noviembre de 2015

Restaurante Náguará - Valladolid

Con la intención de probar algo distinto a lo que nos encontramos en nuestro tipo de restaurante habitual, fuimos al restaurante Náguará, que está especializado en comida latinoamericana.

El local es largo y estrecho y dispone tanto de mesas altas como normales donde disfrutar de sus platos.



Éramos un grupo de cinco y quisimos pedir variado para poder probar muchas cosas, por lo que empezamos con los típicos nachos, que venían cubiertos por una salsa de carne casera, guacamole y queso. A estas alturas, mucha gente ha probado los nachos suficientes como para que sea difícil sorprenderla, y estos no son la excepción. Por destacar algo, sí agradecí notar más sabor a maíz del habitual.



Ya que tirábamos la casa por la ventana en cuanto a originalidad, también pedimos unas fajitas Náguará mixtas: tortillas de harina de trigo donde echar tiras de carne y pollo asado, cebolla, pimientos y para acompañar pico de gallo, queso y guacamole. Nada del otro mundo y con el punto negativo de encontrar dos trozos de carne incomibles.



Entrando ya en productos no tan habituales pedimos el ceviche Náguará, que era atún rojo cocinado con lima, cebolla, cilantro y mango. Esto ya pintaba mucho mejor con un pescado en su punto y el punto ácido que ponía la lima. Muy rico.



La carnita es un plato sencillo y delicioso. La combinación de carne mechada y queso derretido no podía fallar, y desde luego que no lo hizo. Me hubiera pedido otras diez.



La consentida es similar a la carnita, pero en este caso es pollo con guacamole y queso rallado. Que se prefiera uno u otro ya es cuestión de gustos, pero ya puestos, mejor pedir los dos.



Una cachapa es un plato típico de Venezuela y Colombia que consiste en una tortita de maíz dulce a la plancha que se sirve con salsa de maíz y queso de mano (queso fresco típico de Venezuela). Tal vez algo más soso que los platos anteriores, pero una buena forma de probar algo nuevo.



He dejado para el final el plato que más me gusto del restaurante, que fue el Pabellón Criollo. Uno de los platos más típicos de Venezuela, si no el que más, que se hace con caraotas (nombre que se da en Venezuela a las alubias) negras, arroz blanco, carne mechada, plátano macho maduro y que viene acompañado por una arepa. Un plato que nos encantó a todos y que engaña, ya que aunque al principio parece que no llena, pasado un tiempo se empiezan a notar los efectos de su contundencia.

Salvo la pega de la carne de las fajitas, y la falta de originalidad de los nachos, que es fallo nuestro por pedirlos, este restaurante ofrece una magnífica oportunidad de probar un tipo de cocina diferente.



El precio, como se puede ver, también es otro punto a favor, puesto que salimos a poco más de 16 euros por persona, y si además hubiésemos evitado las fajitas, lo más caro, todavía habría salido mejor.


Ficha:

Restaurante Náguará
c/ Núñez de Arce, 6
47002 Valladolid
Tlf: 983 20 29 65
Facebook: Náguará


Lo mejor: el pabellón criollo
Lo menos bueno: las fajitas
Precio: 15€

lunes, 2 de noviembre de 2015

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (XXVI): La Sucursal

Lentos, muy lentos en realidad, pero seguros, es un decir, continuamos probando sitios en busca del mejor lugar para comer una hamburguesa en la provincia de Valladolid. En esta ocasión, nos desplazamos nuevamente hasta Laguna para probar las especialidades de La Sucursal. El local es bastante grande, y aunque no sea imprescindible reservar, suele estar bastante lleno.



De entrante probamos las patatas con beicon y queso. Un enorme plato de patatas caseras cubiertas con mucho beicon y queso cheddar fundido. Por los 4,50€ que costaban no esperábamos encontrar una ración tan grande y rica.



De sus especialidades empezamos pidiendo la hamburguesa americana, que lleva como ingredientes: carne de ternera (se puede pedir también de pollo), mezclum de lechugas, tomate, pepinillo, cebolla crujiente, beicon, queso fundido, huevo frito y salsa barbacoa. No estaba mal del todo, pero me defraudó un poco la carne. Como aspectos positivos, la salsa barbacoa estaba bien integrada en el conjunto y el punto del huevo era perfecto. Su precio es de 4,90€.



Hemos probado también la hamburguesa caprichosa, que incluye carne de ternera mezclada con boletus, mezclum de lechugas, queso de cabra a la plancha, cebolla caramelizada y beicon frito. Yendo por puntos, era la primera vez que probaba una hamburguesa mezclada ya con boletus, y en general me decepcionó, ya que, o probaba la carne sin nada más, o no se distinguían los hongos por ningún lado. El queso de cabra, perfecto, ya que se apreciaba su sabor sin que éste absorbiese todo el plato. La cebolla caramelizada... porque leí que llevaba, que si no, ni me hubiese enterado. El resto de ingredientes, correcto. En general, esperaba algo más. Vale 4,90€.



Por último, pedimos la hamburguesa La Sucursal, que tenía 170g de carne de buey (vaca vieja), mezclum de lechugas, cebolla caramelizada, tomate, queso de cabra a la plancha, beicon frito y salsa Sucursal. Con diferencia la mejor hamburguesa que probamos, ya que su carne era la mejor. El resto de ingredientes acompañaba sin destacar demasiado, lo que acentuó nuestra satisfacción. Tiene un precio de 5,90€.

No es una mala elección para tomar una hamburguesa, ya que resulta bastante económico. No obstante, considero que estaría mejor si tuviese más variedades con carne de "buey".


viernes, 30 de octubre de 2015

Cervecería Troade - Madrid

Con motivo de un festival de la cerveza en Madrid, descubrí que no muy lejos de mi casa hay una cervecería donde también sirven unas hamburguesas con buenas críticas: la Cervecería Troade, así que con todas las premisas aprobadas no hemos tenido más remedio que hacer más de una visita.


Como entrante hemos probado las Alitas Madrid, que es medio kilo de la típica ración de alitas. No están mal, pero tampoco son nada del otro mundo. Esta ración vale 7,25€.



Mejor opción nos han parecido las Buffalo Wings, que tienen un punto picante que las hace más apetecibles. Su precio es de 8,45€.



En otra ocasión nos decidimos por unos aros de cebolla clásicos con salsa barbacoa. Crujientes y sabrosos, son una buena opción para ir pasando el rato. Tienen un precio de 4,50€.



En este local se denomina diácono a un sandwich, y con la pinta que tenía, no pudimos quedarnos sin pedir un diácono Peter and Paul, que tenía carne Angus asada a la plancha con queso fundido, bastoncitos de carne a la parrilla, huevo a la plancha, lechuga y cebolla caramelizada. Así leído tenía una pinta increíble, y podemos asegurar que el sabor estaba a la par. Su precio es de 8,90 €.



Y por fin llegamos a las hamburguesas, de las que hemos probado la hamburguesa Pompeya, que llevaba 200g de carne con sobrasada ibérica, crema de queso de torta, cebolla caramelizada, huevo, queso cheddar fundido, lechuga y tomate. Resultó una hamburguesa excepcional, con todos los elementos integrándose bien sin que sobresaliera ninguno. Valía 11,75€, pero a día de hoy ha desaparecido de la carta. Una verdadera pena.



También hemos pedido la hamburguesa Imperator, que está compuesta por 200g de carne de retinto cubierta por un huevo a la plancha con queso negro a la cerveza Guiness y aros de cebolla, tomate y lechuga dentro de un pan denominado "Spice-Mex". Estaba bien, pero no me convenció de todo el queso negro porque me dio la sensación de que acaparaba demasiado sabor. La carne, eso sí, era muy buena. Tenía un precio de 12 €, pero también ha desaparecido de la carta.



Otra hamburguesa que hemos probado es la Conan, que lleva 250g de carne condimentada cubierta por un huevo a la plancha, mix de cuatro quesos, cebolla crujiente, lechuga, tomate y salsa barbacoa. Me dio una buena impresión ya que la salsa barbacoa no tenía un protagonismo excesivo, pero le faltó un algo para darle el sobresaliente. Su precio es de 7,50€.



La hamburguesa Excalibur es, hasta el momento, la más floja que hemos probado. Tiene 150g de carne de ternera, beicon, huevo a la plancha, lechuga, tomate y cebolla crujiente. Me resultó algo sosilla, sobre todo al compararla con el resto de hamburguesas de la carta. En consecuencia, también es una de las más baratas, ya que vale 5,85€.



La hamburguesa 1959 está compuesta por 180g de ternera gallega coronada por foie de pato con pétalos de sal ahumada, cebolla caramelizada y queso ahumado, sobre lechuga y tomate. Pese a echar en falta algo más de sabor en el foie, la verdad es que resultó una hamburguesa muy buena. Tiene un precio de 11,00€.



Una de las que mejor relación calidad precio es la City Burguer, que lleva  180g de carne de ternera aderezada con tres salsas de New York, cubierta por cebolla frita y servida en pan "Spice Mex". Añadimos beicon a la hamburguesa y el conjunto resultaba muy jugoso con esas espectaculares salsas. Su precio es de 7,65€ (6,75€ + 0,90€ del beicon).



La hamburguesa Tiffany's 5 kilates  nos llamó la atención por tener carne de wagyu (180g), además de estar cubierta con queso madurado con tomillo, romero, brandy y trufa, y cebolla caramelizada al Oporto y los siempre necesarios lechuga y tomate. Por un lado, la carne estaba bien, pero que sea wagyu wagyu... ya me sorprende. Por otro, el queso y la cebolla caramelizada estaban muy ricos, con lo que dejan un resultado de notable alto para esta hamburguesa. Vale 12€.

Por si no fuera suficiente tener una carta llena de cosas apetecibles, además de todo lo que ya hemos probado, tienen una gran carta de cervezas adecuada para todos los gustos. En definitiva: un sitio perfecto para el tandem hamburguesa+cerveza.


Ficha:

Cervecería Troade
c/ Virgen de Lluc, 43
28027 Madrid
Tlf: 912 61 79 59
Web: Troade

miércoles, 28 de octubre de 2015

Restaurante La Cantina - Valladolid

Últimamente andamos un poco parados, pero como por temas personales andamos liados y cuando comemos fuera lo hacemos en sitios ya conocidos... bueno, que como seguramente a nadie le interesa esta parte, vamos a ponernos serios.

Tras haber resuelto uno de los múltiples asuntos que tenemos pendientes, quisimos darnos un homenaje en condiciones, y como al pasar por la Plaza Mayor nos acordamos de que nos habían dicho que en el restaurante La Cantina se comía bastante bien, dejamos así nuestra hoja de ruta establecida.

Nos acomodaron en la planta superior del restaurante desde donde hay unas bonitas vistas de la Plaza Mayor. Por lo que he leído, el sótano del restaurante es una bodega del siglo XV que debe estar bastante bien.



La carta en general tenía muy buena pinta, pero siendo sólo dos no íbamos a poder probar demasiadas cosas, así que tras mucho descartar escogimos primero la cecina de wagyu. Un plato no demasiado grande, pero que estaba buenísimo (y la cecina también, ja ja ja).



Nuestra otra elección fue el risotto de boletus que no nos defraudó en absoluto, aunque como seguidores incondicionales de este plato, muy mal se tenía que dar la cosa para que lo hiciera.

Puedo poner como pega el que nos trajeran ambos entrantes juntos, pero como uno era frío y el otro caliente, tampoco es para echarse a llorar.



El plato principal, pese a que había muy buenas alternativas, lo tuve claro desde el principio: chuletón de wagyu. Venía ya cortado y hecho al punto que habíamos pedido, aunque tal vez algo tostado de más en su parte externa. El sabor, aspecto fundamental, era delicioso. 



De postre pedimos arroz con leche, que aunque fuese casero, resultó bastante soso. Tampoco era mucha cantidad, así que los más de cinco euros que valía no están justificados.

La experiencia, sin contar el postre, fue muy satisfactoria, ya que la comida resultó muy rica y el camarero que nos atendió fue un crack. El precio, de 60€ por cabeza, se puede justificar ya que prácticamente pedimos lo más caro de la carta, más un vino de casi 50€ que no he logrado encontrar más barato en internet. Otro día más normal nos hubiera salido en torno a los 40€ por persona.



Ficha:

La Cantina
Plaza Mayor, 21
47001 Valladolid
Tlf: 983 35 81 89
Facebook: La Cantina


Lo mejor: el chuletón de wagyu
Lo menos bueno: el arroz con leche
Precio: 40-45 €

sábado, 29 de agosto de 2015

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (XXV): El Cocinillas

Tras un mes de agosto bastante parados quisimos ir a cenar al restaurante El Cocinillas, situado en Puente Jardín, a meternos un tartar de atún entre pecho y espalda, pero, por cosas del verano, el cocinero estaba de vacaciones y su carta era mucho más sencilla (esto de que la gente tenga derechos me saca de quicio). No obstante, la suerte nos sonreiría ya que podían preparar hamburguesas de cuatro tipos diferentes de carne, ternera, pollo, lechazo y Kobe (wagyu), con lo que ya teníamos la excusa para hacer otro capítulo de nuestro especial.



Para ir haciendo hambre pedimos una ración de alitas mexicanas y media ración de patatas fritas. Las alitas eran grandes y estaban bastante ricas, aunque desconozco el porqué eran mexicanas ya que no encontré nada picante en ellas. Los 5,90€ que costaban estuvieron bien invertidos. Las patatas fritas, por otra parte, aunque me resultaron un pelín grasientas, estaban suficientemente bien como para que merezca la pena pedirlas. Una media ración más que generosa.



La hamburguesa de wagyu, acompañada por tomate, lechuga y cebolla, estaba impresionante. La carne estaba perfecta, poco hecha, y no merece la pena añadir ningún ingrediente más para que nada "contamine" la experiencia. El pan de mollete, ligeramente tostado, es otro excelente elemento de esta magnífica hamburguesa, que tiene un precio de 7,50€. 



Si la hamburguesa de wagyu nos pareció magnífica, la de lechazo resultó incluso mejor. En este caso el sabor de la carne es más fuerte, lo que nos permitió añadir queso para darle un toque a mayores. Esta hamburguesa nos costó 8 euros, ya que el queso eran 50 céntimos, bien pagados, más.

Lo que son las cosas: fuimos a por un tartar y acabamos descubriendo unas hamburguesas buenísimas. La calurosa tarde de verano nos permitió además disfrutarlas tranquilamente en la terraza del local. El servicio, correcto en todo momento, redondeó una muy recomendable experiencia.

martes, 4 de agosto de 2015

Restaurante La Casa Dei Pazzi - Madrid

Un domingo de verano tras un fin de semana bastante duro nos vimos atacados por el antojo de comer en un restaurante italiano. Como no había muchas fuerzas, buscamos alguno que estuviera cerca de una parada de metro de la línea 5 para ahorrarnos un posible trasbordo, con lo que en poco tiempo dimos con el restaurante La Casa Dei Pazzi, que está muy cerca del metro de Chueca.

El local es pequeño y no hay demasiada separación entre mesas, pero como éstas tienen distintas orientaciones, no existe ningún tipo de agobio.



Nuestra hoja de ruta en los restaurantes italianos siempre es la misma: un entrante, un plato de pasta y una pizza a compartir. De entrante escogimos un carpaccio de ternera que llevaba champiñones laminados, almendras tostadas y queso pecorino. En la página web ponía que su carpaccio era de pulpo, pero en el restaurante era de ternera, cosa que no nos disuadió de pedirlo (faltaría más). Estaba muy rico y daba gusto notar que todos los ingredientes tenían su cuota de protagonismo. En la parte negativa, aunque creo que sobreviviremos, a nuestro parecer el plato tenía poca carne.



Como plato de pasta pedimos paccheri dei pazzi. Yo, que nunca había probado los paccheri, me sorprendí al ver estos cilindros de pasta parecidos a los canelones pero más pequeños y más gruesos. Estaban servidos con boletus, salchicha fresca, gorgonzola y tomate seco. Al pedir el plato nuestras expectativas eran muy altas, pero los primeros bocados nos dejaron un tanto fríos. Por suerte, poco después el sabor del boletus y la salchicha empezaron a aparecer con fuerza dejando un plato de pasta la mar de bueno. Y ya que estoy con el día de quejarme por todo, hubiera preferido que no hubieran echado tanto cebollino.



Para la pizza nos decantamos por la carbonara dei pazzi, que venía con huevo, champiñones y guanciale. Como a parte de comer, esta visita tuvo su parte didáctica, aprendimos que el guanciale se podría calificar como una panceta de más nivel. Estaba deliciosa, sobre todo la parte con el huevo frito. La cantidad de ingredientes sobre la pizza fue correcta.



Ya de postre probamos el cannolo con crema de ricotta y chocolate. Este postre típico italiano sabe bien, pero yo prefiero las cosas algo más dulces.



Además del buen trato y buena comida que recibimos, el precio de la comida nos dejó perplejos. Casi 46 euros ya nos parecía buen precio, pero tras el 30% de descuento con el que fuimos se nos quedó en 34 euros que no nos costó en absoluto pagar.


Ficha:

La Casa Dei Pazzi
C/ Pelayo, 19
28004 Madrid
Tlf: 91 012 39 33 / 645 31 06 80
Web: La Casa Dei Pazzi


Lo mejor: la pizza
Lo menos bueno: no tener hambre para más
Precio: 20-25€