lunes, 30 de junio de 2014

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (XI): La teta y la luna

Para seguir buscando la mejor hamburguesería de Valladolid, nos fuimos hasta Villa del Prado para visitar La Teta y la Luna. No se trata de la típica hamburguesería, ya que es un bar de estilo moderno, que también dispone de un pequeño salón para la parte de restaurante, donde se puede pedir tanto carne como pescado, y por supuesto, las hamburguesas que queríamos probar.



Sí sí, estamos buscando la mejor hamburguería, pero no pudimos resistirnos a pedir una mini pizza de tomate, boletus y parmesano. Nos avisaron de que estaba caliente, pero el apetitoso olor que desprendía, nos obligó a casi calcinarnos la lengua para poder probarla. El sabor estaba a la par con el aroma y nos tuvimos que contener para no pedir otra más.



Nuestra primera elección fue la Hamburguesa con queso y bacon. Lo primero que nos llamó la atención fue que la hamburguesa era totalmente casera, no hay más que ver la foto, y que la carne era de cerdo (o la mezcla de carne se inclinaba por esa parte). Estaba rica, pero tampoco para emocionarse. Su precio es de 5 €.



No suelo poner dos fotos de lo mismo, pero ahora merece la pena

La segunda petición fue la Hamburguesa Especial que tiene: hamburguesa doble, lechuga, tomate, cebolla frita, queso curado, piperrada y bacon.

Siendo doble, la hamburguesa tenía un tamaño respetable, así que había que apretarla bien y abrir la boca cual anaconda para poder comérsela. El sabor, por otra parte, fue sorprendente: aunque la hamburguesa de cerdo no sea mi favorita, había bocados en los que sobresalía la piperrada, en otros, el bacon, a veces, tocaba disfrutar del queso o notar la cebolla frita. Sin duda, todo un festival de sabores que me encantó. Su precio es de 10€.

Disfruté mucho de la vista. Aunque la hamburguesa de cerdo haga que las hamburguesas sencillas (clásica y bacon-queso)  no sean demasiado notables, este factor no debería afectar a las hamburguesas gourmet, ya que el sabor fuerte del cerdo no destaca tanto al juntarse con los otros ingredientes. Los diez euros de la hamburguesa especial, aunque se trate de un precio alto, no hay que olvidar que es doble y tiene muchos elementos, así que se puede considerar justo.


domingo, 8 de junio de 2014

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (X): 2 Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios

Para celebrar el décimo capítulo de nuestro especial de la mejor hamburguería de Valladolid, nos fuimos a cenar a 2 Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios. El local, que se encuentra junto al Mercado del Val, es bastante pequeño y tiene las mesas muy juntas, así que, si hay mucha gente, como parece que suele ser habitual, la sensación de estar apretado y casi compartiendo conversación con la mesa de al lado, es inevitable.

En cualquier caso, la variedad de hamburguesas que se pueden ver en la carta son muy apetecibles en general, y como lo importante es comer, no íbamos a dejar que otros factores nos importunaran.



Nuestra primera elección fue la hamburguesa con queso de cabra y champiñón.

Aunque de nombre sonaba muy bien, fue una decepción mayúscula. Cada bocado de esta hamburguesa tenía un único sabor, que era el queso de cabra. No se pudo distinguir en ningún momento ni la carne ni los champiñones. A mi me gusta bastante este queso, pero en este caso fue exagerado. Posiblemente debieran poner un trozo más pequeño. Tiene un precio de 5,20€.



Otra petición fue la hamburguesa Estrella, que está compuesta por carne de ternera, queso brie, bacon y frutos rojos.

Dejó un poco la sensación de quiero y no puedo. En este caso, sí se notaba el sabor de la carne, pero si supuestamente se hace a la parrilla de carbón, no lo pareció. Así que eso, la carne normalilla, aunque el resto del conjunto no estaba mal del todo. También vale 5,20€.



La tercera y última especialidad de la noche fue la María de Pedro, que lleva carne de buey, cebolla caramelizada, boletus y salsa de mostaza y miel.

Esta hamburguesa sí que fue un acierto. La carne, pese a nuevamente no notarse el sabor de cuando se hace a la parrilla, estaba bien buena, y el resto de ingredientes acompañaban perfectamente, sin resultar ninguno excesivamente predominante. Fueron 5,70€ gratamente invertidos.


La hamburguesería en general nos ha dejado un sabor un tanto agridulce. Como parte negativa la sensación de agobio y la decepción de las hamburguesas de ternera. Afortunadamente, la parte positiva ha pesado bastante más, ya que la hamburguesa de buey es excelente, así que fijo que tendremos que volver a probar alguna otra. También el servicio fue bueno. La camarera que había, pese a tener trabajo para aburrir, intentaba estar siempre atenta a todos los detalles, y no perdió la sonrisa ni un momento. Por último, el precio de las hamburguesas resulta muy competitivo en estos tiempos en que una hambuguesa gourmet vale casi tanto como un solomillo.


Ficha:
2 Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios
C/ Francisco Zarandona, 4
47003 Valladolid
Tfn: 983 33 65 44


Otros candidatos

martes, 3 de junio de 2014

Restaurante Por Una Cabeza - Madrid

El restaurante argentino Por una cabeza se encuentra cerca de la Plaza Mayor de Madrid, muy cerca del mercado de San Miguel, y anteriormente fue conocido como el restaurante de cocina uruguaya Colonia del Sacramento. Tuve la oportunidad de visitar este restaurante antes del cambio de nombre, y en principio los productos de la carta y el aspecto del local siguen siendo más o menos los mismos.



Como no podía ser de otra forma, se sigue teniendo la posibilidad de comer en la terraza, cosa que se agradece en los días calurosos. Así que, una vez cómodamente instalados y disfrutando de una cerveza, empezamos la comida.



Como entrante pedimos un Braserito Delicias. Se trata de un plato que yo rara vez pediría, ya que está compuesto por varios elementos que se están haciendo en un brasero, y normalmente quedan muy hechos, como así nos pasó. Al no ir con mi equipo habitual, me dejé llevar y como esperaba, quedé decepcionado (por el entrante, no por la compañía).

Estaba compuesto por mollejas, salchichas parrilleras, chorizo criollo, chistorra, morcilla, provoleta, pimientos, y un trozo de carne que creo recordar era bife. Personalmente, sólo salvaría la provoleta. El resto, sin estar malo, tampoco lo recomendaría.



Una vez metidos en los platos principales, pedimos una Tira de Asado. No fue mi elección, y si lo hubiese sido, hubiera pedido que me lo cambiasen. Pude probar dos trozos y fue, posiblemente, el peor trozo de carne que he comido en mi vida. Costaba mucho masticarlo y no es que el sabor ayudase demasiado. Teniendo en cuenta el resto de carne que comimos, probablemente les saldría una pieza mala.



Al contrario que el anterior, el solomillo no tenía un aspecto demasiado apetecible, pero sin embargo, el sabor sí era bastante agradable. Estaba un poco hecho de más para mi gusto, pero no fue culpa del cocinero, ya que así lo habíamos pedido.



El bife de lomo alto sí que supo conjuntar aspecto y sabor. No tan crudo como yo quisiera, excepto ya en el medio, estaba bien jugoso y se partía como si fuera mantequilla.



De postre pedimos un coulant de chocolate con helado (de vainilla en este caso). El chocolate no me va mucho, pero me dijeron que estaba bueno. En cuanto al helado, sí pude probarlo y me gustó bastante.



También pedimos un panqueque de dulce de leche. Este postre es uno de mis favoritos y estaba muy rico, pero me pareció demasiado pequeño. Sobre todo para los casi 6 euros que costó.



Para terminar pedimos una mousse de dulce de leche que estaba impresionante. En su punto perfecto de cremosidad, y con un delicioso y suave sabor, se ha convertido en uno de los mejores postres que he probado en un restaurante.



Para terminar, un detalle de los que siempre se agradecen: nos sirvieron una copita con un excelente sorbete de mandarina, que logró que nos fuéramos con buena cara de esta visita.

En conclusión, sí que me gustó el restaurante. Que no me gustase el entrante fue culpa nuestra, y aunque el asado de tira no estuviese nada bueno, se podía haber pedido que nos lo cambiasen. Por otro lado, mi elección (el bife) estaba muy bueno, y los postres fueron en general muy buenos, aunque caros como es habitual. El detalle del sorbete, el poder comer en la terraza y un servicio rápido, sumaron para que la experiencia fuese positiva.


Ficha:

Restaurante Por una cabeza
Pza/ Comandante las Morenas, 3
28013 Madrid
Tlf: 91 548 44 17
Web: Por una cabeza


Lo mejor: El bife y la mousse de dulce de leche
Lo menos bueno: la tira de asado. Sencillamente horrible
Precio: 40€ por persona

jueves, 29 de mayo de 2014

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (IX): Winnie

Para este nuevo capítulo de nuestro especial, nos fuimos hasta Laguna para visitar la hamburguesería que más fama suele tener allí: el Winnie.

Al llegar al local nos atendieron rápidamente y tras sentarnos, pudimos observar que no hay demasiadas mesas, así que no hay una ninguna sensación de agobio.

En la carta se ve que hay una buena oferta de comida, que incluye pizzas y perritos entre otros, pero como fuimos a por las hamburguesas, no quisimos desviarnos demasiado, y tras unos pocos minutos de espera nos pusimos manos a la obra.



 Viendo la foto no da la sensación de ser una hamburguesa grande, pero puedo asegurar que engaña completamente.

No recuerdo el nombre exacto de mi hamburguesa, era algo así como Winnie Completa o Winnie completa con huevo, pero vamos, era la hamburguesa de ternera con más ingredientes. En este caso tenía: lechuga, tomate, pepinillo, cebolla, mayonesa, queso, jamón, bacon y huevo.

La hamburguesa es buena, así que su fama es bien merecida. Se nota perfectamente el sabor de la carne, aunque ahora que estamos metidos en faena, echamos de menos el sabor que tiene cuando se hace a la parrilla. Se agradece también la buena cantidad de bacon, ya que en ocasiones sólo hay una loncha raquítica para salir al paso.

El precio también es destacable, ya que por sólo 4,20€ uno se puede quedar bastante a gusto.



También pedimos una De Winnie pollo, si no me falla la memoria, que es lo mismo que la anterior, pero cambiando la hamburguesa de ternera por una pechuga de pollo y quitando el huevo.

También estaba buena, pero para mi gusto el cambio de carne le hace estar un poco más seca. En cualquier caso pasó, como la otra, sin problemas la prueba sin ketchup ni mostaza. Esta hamburguesa vale 3,90€.

El servicio del local está a la altura de las hamburguesas que sirven. Son bien rápidos y amables.

Para terminar quería decir que ya había estado en esta hamburguesería con anterioridad, y pese a que ahora tengo bastante más recorrido en este tipo de locales, mi impresión sigue siendo buena, ya que uno come aquí una hamburguesa de buen tamaño, con ingredientes en cantidad a muy buen precio.


Ficha:
Winnie
Calle La Tomatera, s/n - C
47140 Laguna de Duero (Valladolid)
Tfn: 983 543 510
Web: Winnie


Otros candidatos

domingo, 11 de mayo de 2014

Restaurante Ángela - Valladolid

Tras ayudar a unos amigos con una mudanza, decidimos que, como nos habíamos portado bien, nos merecíamos recuperar fuerzas con un pequeño homenaje. Para esta ocasión recurrimos al Ángela, único restaurante en Valladolid, que yo conozca por lo menos, en el que sirven comida alemana, a parte de otros platos más castellanos como por ejemplo el lechazo.

No tiene mal cartel en cuanto a su barra, ya que ha ganado algunos premios en diversos concursos de tapas, pero como nuestro objetivo era otro, nos llevaron a uno de sus salones para disfrutar de una comida diferente.


Para empezar pedimos un variado de patés. Acompañado de unas tostadas, se trata de un plato sencillo pero rico. A mi, que me encanta el paté, me supo todo muy bueno.



También pedimos un carpacho de pulpo cocido sobre patatas. Este entrante fue una decepción. El pulpo resultó algo duro, y las patatas, que esperábamos cocidas, eran fritas, y al estar mojadas se quedaban blandas.

Ya cosa nuestra fue elegir pulpo cuando se viene a comer cocina alemana, pero a veces al ver la carta, nuestros objetivos se olvidan fácilmente.



 La selección de salchichas era un plato obligado. Al igual que la selección de patés no tiene mucha historia. Puede que cuatro variedades de salchicha, en un plato llamado selección de salchichas sea algo escaso, pero no hay lugar a la confusión, ya que en el menú se especifica este punto.

Puntualizaciones aparte, las salchichas estaban ricas en general (aunque la larga sólo era una tipo frankfurt normalita) y venían acompañadas por choucrutte, puré de patatas y tres cuencos con ketchup, mostaza dulce y mostaza Dijon.



Si obligado era pedir la selección de salchichas, La Choucrutte de Ángela aún lo es más. Lleva codillo, salchichas, Kasseler (filetes de sajonia) y beicon acompañados del indispensable choucrutte (sino para qué iba a llevar su nombre) y puré de patatas.

En definitiva, podemos decir que se trata de un plato contundente, en el que destaca un magnífico codillo que se deshace en la boca.

A diferencia de otras ocasiones no pedimos ningún postre. Sé que normalmente lo hago, pero por un día, no me apeteció pagar 5 euros o más por postres normalitos.

Nuestra visita a este restaurante fue, en líneas generales, satisfactoria. Comimos una buena cantidad de comida de un estilo distinto a buen precio. Muy recomendable para disfrutar de un plan alternativo.


Ficha:

Restaurante Ángela
c/ Doctor Cazalla, 1
47003 Valladolid
Tlf: 983 35 06 23
Web: Ángela


Lo mejor: La choucrutte de Ángela
Lo menos bueno: el pulpo de entrante
Precio: 30€ por persona

martes, 6 de mayo de 2014

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (VIII): Brooklyn

Teniendo en cuenta que no vivo en Valladolid, a veces resulta difícil sacar tiempo para este especial, así que, aprovechando el puente de Mayo, me acerqué con el equipo habitual al Brooklyn para la nueva entrada de este especial.

Esta hamburguesería se encuentra en el Paseo del Cauce, y aunque he pasado varias veces cerca, nunca me había fijado en su existencia.

Como fuimos a eso de las once la noche, no había mucha gente, así que rápidamente nos acomodaron en una mesa y, mirando la carta, me llevé la primera alegría de la noche, ya que todas las especialidades se pueden pedir con carne de ternera, pollo, o de buey (por 1,70€ más).

La segunda alegría, más importante todavía, llegó con las hamburguesas. En este caso fue el delicioso olor de carne a la parrilla, que se vería respaldado por el sabor de la carne.



Pedimos una hamburguesa completa, que está compuesta de: carne a la parrilla (buey), bacon, queso, lechuga, tomate y cebolla.

Por las otras visitas que hemos estado haciendo, esperaba que una hamburguesa completa tuviera más cosas, como por ejemplo huevo, pero no es algo que realmente importe. Por 5,90€ puedes disfrutar de esta hamburguesa sencilla, pero excelente al mismo tiempo.



También pedimos una free burguer, que constaba de: carne a la parrilla (buey), lechuga de roble, mozzarella, crujiente de jamón serrano y tomate deshidratado.

Una hamburguesa impresionante. La carne que ya hemos comentado, la mozzarella bien fundida y el punto del crujiente de jamón, ofreciendo un constraste muy rico (el tomate no me dijo mucho), hacen un conjunto que uno no se cansará de comer.

Una curiosidad de esta hamburguesería, es que la free burguer no tiene una receta fija. Cada cierto tiempo cambia para que las visitas nunca sean iguales.

La sensación general es de ser una hamburguesería excelente. A falta de realizar una segunda vuelta sobre los sitios que nos hayan parecido mejores, todo apunta a que el Brooklyn va a estar entre ellos.


Ficha:

Brooklyn
Paseo del Cauce, 54
47005 Valladolid
Tfn: 983 18 03 72 / 658 28 15 68

jueves, 1 de mayo de 2014

Cafetería Jara - Burgos

¿Una entrada del blog sobre una cafetería? No, nos hemos vuelto locos (no somos muy listos tampoco, pero eso es otro tema). Continuando con nuestra visita a Burgos, y dejándonos llevar por nuestros anfitriones, que nos habían hablado maravillas de este lugar, fuimos hasta la cafetería/restaurante Jara.

El local tiene el aspecto de una cafetería de toda la vida donde, por cierto, se pueden pedir unos tigres (mejillones con bechamel) para chuparse los dedos. Pese a tener dos pisos, sólo tiene 6-7 mesas, así que lo mejor es reservar. Por si todo ésto no fuera aún suficiente, antes de comer hay otra sorpresa más: no tiene carta. Una vez sentados, el camarero te cuenta qué es lo que tiene para ese día. Entiendo que hay algunos platos que los tendrá siempre, como el chuletón o el solomillo, y el resto son las cosas de temporada que haya podido comprar.


En lo que esperábamos lo que habíamos pedido, nos sirvieron unas croquetas de boletus que estaban bien cremosas y con el gran sabor que proporcionan los boletus. Un detalle que presagiaba una buena jornada.



Hora de ponerse manos a la obra. Como primer entrante pedimos cecina de wagyu (el buey de Kobe pero en este caso criado en Burgos). Estaba impresionante. Sin duda, de las mejores cecinas que he probado. No puedo decir si es la mejor porque me falta un poco de paladar al respecto, pero no decepcionará a nadie al que le guste este embutido.



¿Que la cecina estaba muy buena? Pues seguimos con otro gran entrante: carpaccio de atún rojo. La cara de la gente según la probaba, y los comentarios al respecto, no podían ser mejores. No estoy exagerando si digo que la gente estaba emocionada con este plato.



Para terminar con los entrantes, qué mejor que una ración de boletus con foie. Me gustan mucho ambos ingredientes, y sentir como se deshace en la boca el foie mientras masticas el boletus... Me quedé con ganas de pasar del segundo plato y repetir nuevamente los entrantes, pero todavía quedaban muchas cosas buenas por probar.



Atún rojo a la plancha. Si el carpaccio no había sido suficiente, un poquito más de atún para el cuerpo. Te lo preparan al punto que pidas, en nuestro caso, poco hecho como de costumbre. Pocas dudas tenía ya, pero el intenso (y rico) sabor de este atún, deja claro que el género que sirven aquí es de primera calidad.



El solomillo fue la única "decepción". No es que no estuviera bueno, que lo estaba, pero comparado con el resto de platos, quedó un poco en segundo plano.



Rabo de toro (y un poco de publicidad del Mauro que tomamos). Muy buen sabor y muy tierno.



Y el que para mi gusto fue el vencedor de los segundos platos: el chuletón. Tanto en tamaño como en sabor, un plato impresionante. De los chuletones servidos de esta forma, ha sido de los mejores que he tenido la suerte de probar.



Como postre un poco de arroz con leche. Estaba bastante bueno, pero con el festival de sabores que había disfrutado durante la comida, no tuvo mayor gloria.



Y un "poquito" de mango cortado en láminas para poner el punto sano a la comida. Yo, hasta ese día, pensaba que el mango no me gustaba. No lo había comido fresco, y gracias a esta cafetería, me he dado cuenta de mi error.



En lo que pedimos la cuenta, nos sirvieron estos bombones para hacer la espera más dulce.

Con ésto terminó la comida. Nos daba pena que se hubiera acabado, pero estábamos contentos por haber visitado un sitio así. Poca gente parece conocer este restaurante, y teniendo en cuenta lo bien que comimos, nos resulta sorprendente,

Salimos a 45€ por cabeza, pero lo voy  a poner como precio medio, ya que la calidad de lo que comimos, me dejó la sensación de ser incluso barato. Tendremos que volver en otra ocasión para ver qué carta tienen ese día, y si no hay otra cosa que me llame más la atención, pediré el bacalao skrei (bacalao noruego) que tanto me apetecía.


Ficha:

Cafetería Jara
Paseo Regino Sáinz de la Maza, 10
09004 Burgos
Tlf: 947 20 61 68


Lo mejor: el carpaccio de atún rojo
Lo menos bueno: el solomillo se quedó un poco por debajo del resto de la comida
Precio: 45€ por persona