jueves, 3 de abril de 2014

Restaurante El Cossio - Mojados

Hacía tiempo que había prometido a un amigo llevarle a comer carne a la piedra, por lo que, aprovechando que tenía unos días libres, nos fuimos hasta el asador El Cossio, que se encuentra en la carretera de Madrid, antes de llegar a Mojados, junto a una gasolinera.

El Cossio tiene un salón bastante grande y bonito, aunque para mi gusto un poco oscuro, pero si vas a comer de carta (tiene bastante fama por los menús diarios), tienes la opción de comer en otro salón más pequeño, pero que tiene un gran ventanal que da al jardín.



Empezamos los entrantes con un revuelto de ajetes y gambas. La cantidad era correcta y estaba rico, pero tampoco tanto como para hacerlo imprescindible.



No podía ser de otra manera. Vimos las mollejas con setas y no tuvimos más remedio que pedirlas. En este caso, tanto unas como las otras estaban en su punto. Mal se tiene que hacer este plato para que no nos guste.



Y por supuesto, la carne a la piedra. Como se puede observar en la foto, la cantidad era generosa para dos personas. En cuanto a la calidad, la parte central estaba impresionante, pero los extremos algo peor. Tengo la sensación de que la calidad ha bajado algo en general, pero no voy a haces ascos a repetir en otra ocasión.



Hacen varios postres caseros en este restaurante: uno de ellos es el arroz con leche. Está francamente bueno, y no es como el engrudo que te sirven en otros sitios. Su precio es de 3 euros, así que, otro punto a favor. Como ya he comentado otras veces: basta ya de postres por encima de 5 euros.



La tarta de hojaldre con nata y piñones es otro de los habituales del local. No parece muy grande, pero sin duda es contundente. En este caso, su precio es de 4 euros, pero merecen la pena.

El servicio es serio pero rápido. Ninguna queja por ese aspecto.


Ficha:

Asador El Cossio
Carretera Madrid, Km 168
47250 Mojados (Valladolid)
Tlf: 983 60 78 00


Lo mejor: la carne a la piedra
Lo menos bueno: pudo ser algo puntual, pero la calidad parece haber bajado un poco
Precio: 40-45€ por persona

lunes, 31 de marzo de 2014

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (V): Brook Steakburguer

Y vamos a por otro capítulo de nuestro especial de la mejor hamburguesería de Valladolid. En esta ocasión, el destino elegido fue el Brook Steakburguer. No se encuentra en Valladolid capital, sino en Arroyo de la Encomienda, pero tampoco debería ser mucho problema si alguien quiere disfrutar de esta gran hamburguesería.

La decoración del local recuerda a la que tantas veces hemos visto en películas ambientadas en los cincuenta/sesenta, y bueno, un toque diferente nunca viene mal.

Algo que sin duda me gusta, es que disponen de hamburguesas clásicas y de tipo gourmet, en las que se puede elegir el tamaño de la hamburguesa entre 125, 250 y 300 gramos.


En nuestro caso pedimos la Original Steakburguer, que tiene 2 hamburguesas de vacuno de 125 gramos en pan artesano, tomate, pepinillo, bacon, queso cheddar y cebolla frita. 

Las hamburguesas se preparan a la parrilla de piedra volcánica y se puede escoger el punto en el que serán servidas. Nuestra elección fue, obviamente, poco hechas. El sabor de la carne era excelente. Posiblemente de las mejores carnes de vacuno que haya probado. La pega que encontré a esta hamburguesa fue que, pese al magnífico sabor, resultaba un tanto seca, pero no es nada que no se solucione con un poco de ketchup y mostaza. Probablemente sólo sea por la hamburguesa que escogimos, ya que el resto de las que aparece en el menú si suele incluir algún tipo de salsa.

El precio es de 8,70 €. No resulta demasiado caro para una hamburguesa de tipo gourmet y de este tamaño.

El servicio fue muy rápido y amable, así que, unido a que tengo otras hamburguesas en el punto de mira, volveré en otra ocasión.


Ficha:

Brook Steakburguer
c/ Industrias, 7
47195  La flecha, Arroyo de la Encomienda (Valladolid)
Tlf: 983 40 80 04


Otros candidatos

domingo, 30 de marzo de 2014

Bar Sapama - Madrid

Hay días en los que te apetece quedar a tomar unas cañas y no gastar mucho dinero en comida, así que, acompañado de unos compañeros de trabajo me acerqué al Sapama, un bar de Madrid situado cerca de Ciudad Lineal donde, tanto las tapas que acompañan a la bebida, como las raciones que se piden, son de lo más generosas.

Supongo que no hace falta decir que no es precisamente la comida más sana del mundo, pero bueno, de eso ya me preocuparé otro día.


En lo que llegaban mis compañeros, aproveché a pedir una caña para ir haciendo tiempo y me sorprendieron con este plato de alitas de pollo como tapa. Era mi primera visita, pero ya me fui haciendo una idea de lo que iba a ser. Esperaba que fueran bastante grasientas, pero afortunadamente me equivoqué.



Una vez acompañado, nos pusieron este gran plato de fideuá. Creo que era una de las opciones que daban dentro del menú del día, así que fue recibido con bastante entusiasmo. También estaba bastante bueno.



Estas patatas con mayonesa con ajo fueron la tapa para el tercer miembro de la expedición, que fue el último en llegar. A mi no me convencieron especialmente, pero fui el único con esa opinión.



Los rejos fueron la últimas de las tapas que nos pusieron. Todos los rejos que he comido en mi vida, han sido en Santander, así que nunca los había visto servidos de esta forma. No puedo decir que la presentación me llamara la atención, pero por lo menos sí que estaban buenos.



Para no depender exclusivamente de las tapas que nos pusieran, nos pedimos media ración (sí, es sólo media) de patatas mixtas. La salsa brava estaba algo floja para mi gusto, pero la otra estaba francamente buena. La próxima vez sé por qué salsa decantarme.



También pedimos media ración de chopitos (no me quiero imaginar una ración entera). Al igual que con los rejos, los chopitos que he comido otras veces eran de bastante calidad. No es que éstos fueran malos, pero tampoco estaban para tirar cohetes.

Con los estómagos a punto de reventar terminó nuestra visita. Aunque pueda parecer que la comida no me convenció, no fue así. Sabía más o menos lo que me iba a encontrar y el sitio estaba a la altura de mis expectativas.

Un detalle importante es que cuanto menor sea el grupo, a más se  toca por cada ración (lo que viene siendo matemáticas simples de toda la vida), así que teniendo el tamaño de cada plato, diría que menos de cuatro no compensa ir, salvo que sólo se comer una cosa concreta.


Ficha:

Sapama
c/ José del Hierro, 60
28027  Madrid
Tlf: 913 679 629

jueves, 27 de marzo de 2014

Obituario: La Despensa del Príncipe



Tenía que haber hecho esta noticia hace tiempo pero es algo que aún me resisto a creer.
Uno de los restaurantes preferidos por los que formamos Gourmets en Acción ha cerrado recientemente: La Despensa del Príncipe nos ha abandonado dejándonos huérfanos de restaurante de cabecera.

Es una lástima que habiendo restaurantes que no llegan ni al nivel de patéticos sigan abiertos mientras que AUTÉNTICAS JOYAS GASTRONÓMICAS CIERREN.

Un menú exquisito, unos entrantes espectaculares (nunca olvidaremos el hojaldre con mollejas, boletus y langostinos, los deliciosos chipirones rellenos de langostinos, su risotto, los bombones de morcilla, las almejas o las nécoras), unos platos especiales gloriosos (todavía recuerdo los habones con langostinos o los impresionantes garbanzos de cocido con chorizo), la calidad de sus solomillos y sus pescados y los estupendos postres.

Todo ello a un buen precio y un servicio absolutamente excepcional.

Esperemos que intenten volver algún día (que lo dudamos, aunque soñar es gratis) y si no vuelven, que contraten en otros lugares a una plantilla que se merecía todo céntimo de euro que hemos gastado en ellos.

Desde Gourmets en Acción no te olvidaremos nunca. Descansa en Paz.

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (IV): El taller de Alberto

Continuando con nuestro especial de la mejor hamburguesería de Valladolid, me comentaron que en el Taller de Alberto ponen unas hamburguesas excelentes a un precio razonable, así que, para comprobar si era cierto, tuve que hacer el grandísimo esfuerzo de ir a probarlas.

Es un pequeño local situado en la Rondilla, cerca del antiguo cine Vistarama que, para mi sorpresa, a parte de las hamburguesas, también tienen menú del día, cachopos, arroces y carnes. Vamos, de todo un poco.

Sirven cinco tipos de hamburguesa que, exceptuando la normal y la clásica, son de tipo gourmet, pero sin el precio habitual.


La primera que pedimos fue la Don Esguevillas, que tiene pechuga de pollo, huevo, bacon,  lechuga de roble, tomate, cebolla pochada y salsa curry. No es especialmente contundente, por lo que resulta ideal si no se tiene demasiada hambre. La mezcla de sabores resulta muy agradable al paladar.



La otra hamburguesa fue la Taller Díaz, que lleva ternera, queso de cabra, lechuga de roble, cebolla caramelizada y cecina. Los ingredientes se aprecian perfectamente en la foto. Desde el primer mordisco se nota todo lo que lleva: una buena hamburguesa, el toque de la cecina, el punto dulce de la cebolla caramelizada y el sabor intenso del queso de cabra. Quiero comentar que yo personalmente me la comería tal cual la sirven, sin ketchup, mostaza o mayonesa. Una hamburguesa espectacular por sólo 5,5€.

En definitiva, es un sitio muy recomendable para comer calidad a bajo precio. La próxima vez que vaya con hambre, me pediré una Mr Brown (triple de carne, queso cheddar, lechuga de roble, bacon, tomate, pepinillo, acompañado de salsa de miel y mostaza) que me dejó con ganas de probarla.



miércoles, 26 de marzo de 2014

Restaurante Miyama

¿Qué habrá dentro de semejante recipiente?. Lo sabremos después de la publicidad
Era hora de añadir un nuevo japonés a nuestra larga lista de comidas orientales. En este caso, Javi había oído hablar de este sitio al cual teníamos ganas de ir y, aprovechando que yo tenía reunión en Madrid, era un momento ideal para probar (aunque para ello tuviese que dejar al Oishii de lado).

Para probar, nos decidimos por el menú degustación para hacernos a la idea de lo que se cuece en sus fogones. Este fue el resultado.

Lo lamento, no recuerdo qué era esto. Lo que sí que recuerdo es que estaba bueno...
Pues sí, el primer plato que nos sirvieron no me quedé con lo que era (y tampoco lo he podido descifrar de la página del Miyama) creo que era una bola de tofu con una especie de salsa agridulce. Lo recuerdo como un plato bastante rico. Eso sí, la camarera se nos quedó mirando tras haber engullido las piezas con los palillos y que no habíamos tocado la salsa; ahí es cuando nos dimos cuenta de para qué nos habían puesto las cucharas que se ven en la foto.

¿Alguien todavía no sabe qué es esto?
¡Ah!, sabroso Sashimi variado. Deliciosos cortes sin duda que te dejan con ganas de más.

Y se abrió el recipiente de Pandora
La curiosidad del día: La sopa clara Dobin Mushi. Es como una cuajada en cuyo interior te encontrabas los trozos de pollo, setas, pescado y marisco. Realmente buena y es un plato que no se te ocurriría pedir de manera normal, así que fue todo un descubrimiento.

De clásico a otro clásico
Otro clásico de un japonés que se precie: deliciosa tempura variada. Crujiente, fina y exquisita. Poco más se puede decir.

Lo siento pero tenía hambre...
El otro plato diferente: Secreto ibérico salteado al jenjibre. Me entro la furia de la gula y así que hubiese ventilado más de medio plato antes de hacerle la foto. Delicioso aunque un poco escaso (qué se le va a hacer, es lo que tiene un menú degustación).

Para terminar nos dieron a elegir: Sushi tradicional o el Sushi Miyama. Nos quedamos con cara de "¿qué hacemos?". La camarera, un prodigio de paciencia y simpatía, trajo la solución: a la mitad.

Y de ahí obtuvimos:
El clásico
Deliciosos nigiris tradicionales. Excelentes, Una pura delicia japonesa.

La novedad
El sushi Miyama era algo por lo que es reconocido este restaurante, ya que toma la base tradicional de sushi y le da un giro diferente. Hay gente que puede considerar que esto no es sushi, pues bien, que les zurzan. Sin duda para mí, es el motivo por el cual volvería (y volveré, ya lo creo) al Miyama. Algo tradicional y algo nuevo todo junto para una combinación perfecta.

Y para terminar, los clásicos postres:

¿Crepe o rollito?
La duda está ahí, es un rollito o una crepe. Pues ambas cosas, pero rico.

Helado ¿de fresa?. Que estamos en un japonés: es de judías rojas.
El otro un helado de las clásicas judías rojas. Sabroso aunque la gente no acaba de cogerle el gusto.

Y así terminó nuestra visita inicial al Miyama. Buena comida y mejor servicio. La camarera con una paciencia más grande que el Santo Job y simpática a rabiar. Debería aprender otra gente a lo que es servir mesas con una sonrisa.

Ficha:

Restaurante Miyama (Flor Baja )
Calle de la Flor Baja 5
28013 Madrid
Tlf: 91 540 13 86

Lo mejor: el sushi Miyama
Lo menos bueno: es algo caro (aunque la relación calidad/precio merece la pena)
Precio: 50€ por persona
A destacar: Es un japonés diferente y su Servicio es excelente

martes, 25 de marzo de 2014

La Parrilla de San Lorenzo - Valladolid

No es que necesitemos muchas excusas para salir a comer, pero tratándose del cumpleaños de uno de los miembros habituales del equipo, era obligatorio poner a prueba nuestros estómagos.

En esta ocasión visitamos La Parrilla de San Lorenzo, uno de los restaurantes más conocidos de Valladolid que, por cosas de la vida, no había tenido la suerte de visitar con anterioridad.

El local forma parte del monasterio de monjas recoletas de San Bernardo, y debido a una ampliación, cuenta con numerosos salones, parte de ellos en galerías subterráneas, que dan cabida a una gran cantidad de comensales. Entrar en este restaurante es como retroceder el el tiempo varios siglos, y la decoración es bien bonita.

Como muestra del ambiente del local, ésta es la carta del restaurante.


Y ya por fin vamos a dejar a un lado la parte menos importante, para centrarnos en el objetivo de la entrada.



Como entrante empezamos con un carpaccio de bacalao con cecina. El embutido estaba muy bueno, y el toque que añadía el bacalao, ayudaba a tener un buen contraste de sabores.



El cestillo de langostinos y setas al curry estuvo a punto de hacerme llorar de lo rico que estaba. Normal por otra parte, teniendo en cuenta que me gustaba todo. Repetiré fijo la próxima vez que venga.



Los chipirones salteados en su tinta y carabineros al verdejo con arroz de verduras, mantuvieron sin problema el nivel del anterior entrante. Una cantidad generosa que no tardó en desaparecer.



El solomillo de ternera a la brasa fue espectacular. Tal y como se ve en la foto, nos lo dejaron exactamente como nos suele gustar. No parece muy grande, pero al ser bastante gordo, no te quedas con hambre.



El primero de los chuletones que cayeron fue este chuletón de buey a la brasa. Al igual que en el solomillo, la carne era muy sabrosa y estaba en su punto. Queda claro que en este restaurante la carne la preparan con mimo.



Las chuletillas fueron, sin duda, la decepción. Que conste que estaban muy buenas, pero para un estómago como el mío, seis chuletillas son claramente insuficientes.



El chuletón de ternera Alistana a la parrilla de leña no tuvo el mismo problemas que las chuletillas. Un buen trozo de carne para los más atrevidos que, si cumplen con su deber, dejan el plato listo para revista.



Por supuesto, para pasar toda esta carne, nunca viene mal un buen vino.



El Carmelo Rodero crianza de 2009, como todo buen Ribera que se precie de ese año, es una apuesta segura.



Como postre pedimos el típico sorbete de limón que estaba bueno, pero sin destacar con otros probados anteriormente.



También cayó un arroz con leche que estaba rico. De hecho, bastante rico, pero que palideció en comparación con el rey de los postres de este restaurante.



La tarta de las monjas es, probablemente, el mejor postre que yo haya comido por ahí. Un bizcocho recubierto de natillas y chocolate que es una auténtica fiesta para el paladar.

Con este magnífico punto final a la visita, quiero comentar que el trato del personal es correcto. No son precisamente la alegría de la huerta pero bueno, aquí se viene a comer y no a ver un monólogo. Así que, mientras los camareros sean eficientes, que lo son, el resto debería pasar a un segundo plano.

Que no se me olvide recalcar que una de las especialidades es el lechazo. No he oído más que buenas referencias, así que una nueva visita es obligada para poder confirmarlo.



Ficha:

La Parrilla de San Lorenzo
c/ Pedro Niño, 1
47001 Valladolid
Tlf: 983 33 50 88 / 983 33 45 86
Web: La Parrilla de San Lorenzo

Lo mejor: la carne es excelente
Lo menos bueno: las chuletillas eran escasas
Precio: 40 € por persona
A destacar: la tarta de las monjas me tiene loco