lunes, 29 de septiembre de 2014

Asador Imanol Diversia - Madrid

Decididos a subirnos un poco el espíritu para poder compensar el fin de la jornada de verano, fuimos al centro comercial Diversia para cenar en el restaurante Imanol. En otra ocasión estuvimos disfrutando de sus pintxos, pero habíamos dejado como pendiente volver en otra ocasión para cenar de carta, ya que nos había llamado la atención.

En cuanto al local, mientras que la parte de la barra es muy amplia, el comedor, sin ser pequeño, está como dividido en partes, lo que proporciona cierta intimidad que se agradece.


Como aperitivo nos sirvieron una txistorra que estaba bastante rica. Sin duda, un buen augurio para lo que nos esperaba a continuación.



De entrante pedimos pochas con rabo de toro. Me gustan mucho las pochas, y, a mi parecer, éstas estaban de miedo. Por si alguien lo desconoce, las pochas son un tipo de alubia blanca que se consume antes de su madurez.



También pedimos un revuelto de gulas con carabineros. Pese a que estaba bastante bueno, se quedó un peldaño por debajo de las pochas. En cualquier caso, sigue siendo un entrante recomendable.



El plato principal fue el txuletón de buey a la parrilla. La carne tenía un sabor excelente, la cantidad era buena y apenas hubo que quitar trozos de grasa.

Aunque parezca la típica carne para hacer a la piedra, no es así. Se pide la carne al punto deseado y la traen ya lista para comer. Un punto a favor no salir con todo el humo provocado por la piedra en la ropa. Muy similar a la que probamos en El Torreón en Tordesillas.



Como acompañamiento de la carne pedimos unos pimientos del piquillo. Personalmente, creo que son los mejores pimientos que he probado. A mi madre le quedan buenísimos. Los compra de calidad y los asa ella misma, pero estos pimientos... (momento para salivar)... casi me hicieron llorar.

Eso sí, igual son algo caros (11€), pero sin duda merecen la pena.



De postre pedimos la tarta de queso fresco y arándanos. La verdad, no estoy seguro de ser muy objetivo con este postre. Recuerdo que estaba rica, pero debido al subidón provocado por el resto de la comida, puede que casi cualquier cosa me hubiese gustado.

Como es fácil adivinar, la cena nos encantó. Tanto la comida como la atención recibida fue excelente. El precio también fue otro punto a favor, ya que dos entrantes, más el txuletón para tres, con un postre y el vino de la casa (Legaris roble), no llegó a 35 € por persona. Eso sí, fuimos con una oferta del 30% en carta.


Ficha:

Asador Imanol Diversia
Centro Comercial Diversia
Av/ Bruselas, 21
28108 Alcobendas (Madrid)
Tlf: 91 661 09 82
Web: Imanol


Lo mejor: las pochas y el txuletón
Lo menos bueno: la carta de vinos es mejorable
Precio: 35 €
Imprescindible: los pimientos para acompañar la carne

domingo, 21 de septiembre de 2014

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (XVI): Paco (Boecillo)

Tras casi un mes de parón, seguimos en nuestra aventura de buscar la mejor hamburguesería de Valladolid. En esta ocasión, nos desplazamos a Boecillo para buscar el Restaurante Paco. No era el destino que teníamos pensado para esa noche, pero en lo que tomábamos una cerveza por allí, un conocido nos recomendó las hamburguesas de este lugar, así que no tuvimos más que dejarnos llevar por nuestro ansia carnívora.

No llegamos a entrar en el local, ya que el buen tiempo que todavía hacía, nos permitió cenar en su amplia terraza.



Empezamos con una hamburguesa extra con huevo, que lleva beicon, queso, lechuga, tomate, cebolla pochada y, por supuesto, huevo.

Como se puede ver es una hamburguesa con un tamaño nada despreciable (200 g), y completamente casera. Bastante buena en general, pero sin ningún elemento que destaque por encima del resto. Tiene un precio de 7,5 €.



También pedimos una hamburguesa especial, que tiene beicon, queso, lechuga, tomate, pepinillo, espárrago y cebolla pochada.

Tal y como se ve en la foto, la cantidad de lechuga que pusieron fue exagerada. Por lo demás, es una hamburguesa correcta que, a parte del tamaño, no tiene nada más que llame la atención. También vale 7,5 €.

Siempre se agradece que la hamburguesa sea casera, pero, a pesar del tamaño, cuando se pagan estos precios, siempre se espera algo que marque la diferencia. De todas formas, no es en absoluto un mal sitio para disfrutar de una buena hamburguesa. El servicio correcto, aunque como la terraza estaba llena, tardaron un buen rato en traernos la comida.


Ficha:
Restaurante Paco
C/ Caño, 2
47151  Boecillo (Valladolid)
Tfn: 983 55 22 59
Facebook: Paco


Otros candidatos

jueves, 4 de septiembre de 2014

Restaurante El Riscal - Carbonero el Mayor

Su majestad el CABU
Menos mal que es por Javi, que si es por mí este blog gastronómico se va a la porra (bien es verdad que llevo una temporada en el dique seco gastronómico, pero tenía que haber pasado esto ya hace tiempo).

En fin, a lo que nos ocupa:

Si hay un lugar donde la carne de buey es un puro espectáculo, este es el restaurante El Riscal en la localidad de Carbonero El Mayor (Segovia).

Pero vayamos con la pitanza:


Para ir abriendo boca, aceite de oliva virgen y pan. Una forma suave de empezar.


Entrante en forma de tentáculos de pulpo frito con helado de mostaza a la Antigua y aceite colorado. Un plato que destacaba por su sabor, no así por la textura del pulpo que pecaba de ser un poco rígido (aunque mejor así que no chicloso).


Mollejas de lechal con pimientos y cebolla. Imposible dejar fuera a los mollejeros de Gourmets. Plato obligatorio, aunque no destaca de otras mollejas que hayamos comido en otros restaurantes.

Y ya, sin más preámbulos, presentamos la especialidad de la casa:


La carne de buey o CABU, como la llaman en el restaurante. Deliciosas piezas de carne que se hacen a la piedra.




Auténticos pedacitos de cielo cárnico, preparados al gusto del comensal. Además el excelente servicio del local se encargaba de cambiarte las piedras en el momento en que empezaban a flojear (tuvimos entre 3 y 4 cambios de la piedra)

El resultado final:


Y la ensaladita para acompañar.


Para terminar los postres, los cuales fueron muy interesantes:


Unas excelentes natillas trapenses al cardamomo con teja. Bastante contundentes.


La tarta Ponche Segoviano. Un clásico entre los clásicos de la provincia. Acierto seguro y satisfacción garantizada.


Sorbete de limón al cava. Nada que objetar pero nada que destacar tampoco. Para bajar tanta carne.


La gran sorpresa del día: Mousse de chocolate de Tanzania. Yo no soy mucho de chocolate pero su sabor variaba entre su contundencia pero sin dejar un regusto áspero como pasa bastante. Un postre obligatorio a probar.

Y así transcurrió la comida. Servicio esmerado y rápido, carne de buey de ganadería propia y postres apetecibles.

Eso sí, el precio es alto (ronda los 60€ por cabeza). Pero al hacer el balance calidad/precio sale rentable.

Ficha:

Restaurante El Riscal
Crta. Segovia 31
40270 Carbonero El Mayor (Segovia)
Tlf: 921560289
http://www.elriscal.com/index.html

Lo mejor: el CABU y la sorprendente Mousse de Chocolate.
Lo menos bueno: el precio (pero se come lo que se come).
Precio: 60€ 

domingo, 31 de agosto de 2014

Restaurante La Flor de Tetuán - Santander

Para terminar con nuestra visita a Santander fuimos a La Flor de Tetuán, un restaurante que se encuentra en la calle Tetuán (de ahí el nombre) a continuación del Marucho y del Silvio. No fuimos sólo por seguir comiendo en la misma calle, sino que nos habían comentado que se comía bastante bien, aunque eso sí, sale algo más caro.



De entrante pedimos unas gambas de Huelva a la plancha. Como se ve, no eran muchas, pero eran estupendas.
 


Parece increíble, pero no nos habíamos cansado todavía de las almejas a la sartén. Siguiendo la tónica habitual del viaje, estaban bien buenas.



Si no nos habíamos hartado de las almejas, tampoco podíamos dejar de tomar unas nécoras a la plancha. Como de costumbre, eran excelentes.



De segundo, una vez superadas las decepciones provocadas por la ausencia de lubina o maganos, pedimos una dorada para cuatro personas. Estaba impresionante, y venía acompañada de unos cuencos de mayonesa y vinagreta por si alguien quería alguna salsa. Personalmente, creo no necesitaba ningún tipo de acompañamiento.



De postre pedimos unos buñuelos rellenos de crema. Deberían haber venido con chocolate, pero pedí que no lo pusieran. La crema no era mala, pero me hice demasiadas ilusiones.



También pedimos una tarta Selva Negra. No estaba mal, pero tampoco era nada del otro mundo.



Y por último, pedimos unas fresas con nata. Como el resto de los postres, no nos convencieron demasiado. En este caso porque las fresas eran normalillas y la nata de bote.

Obviando la parte de los postres, la comida fue bastante buena. Tal y como nos habían dicho, no es un sitio barato, pero una comida para cuatro personas, con dos botellas de vino blanco y tres postres por 60€ por cabeza, tampoco es desorbitado.

El servicio era bastante atento, pero algo lentos a nuestro parecer. Afortunadamente, no es una cosa como para echarse las manos a la cabeza.


Ficha:

Restaurante La Flor de Tetuán
C/ Tetuán, 25
39004 Santander (Cantabria)
Tlf: 942 21 83 53


Lo mejor: la dorada estaba exquisita
Lo menos bueno: los postres son mejorables
Precio: 60€ por persona

viernes, 29 de agosto de 2014

Restaurante Marucho - Santander

Continuamos con nuestro tour por Santander en el Marucho, un restaurante similar al Casa Silvio, que además, se encuentra al lado. Nuevamente, nos confiamos con la hora de llegada, y ya sólo nos pudieron dar mesa para las 15:45, con lo que fuimos a tomar unas rabas para hacer más amena la espera.



Comenzamos pidiendo unos bocartes rebozados. Con el éxito que tuvimos en Casa Silvio, quisimos repetir a ver si había suerte, y aunque estaban ricos, no era tanto como esperábamos.



También pedimos las ya habituales almejas a la sartén. Una buena ración que no suele fallar.



No aparecían en la carta, pero preguntamos si tenían maganos, y para nuestra alegría, nos dijeron que sí. Los probamos por primera vez hace dos años y nos dimos cuenta del manjar que son. Según tengo entendido, un magano (o magano de guadañeta) es un calamar de menos de 15 cm que se pesca por esta zona. Ya, a título personal, me parece que tiene un sabor increíblemente bueno. Eso sí, las cosas como son, en este restaurante tienen un precio de 4 € la unidad, lo que no quita que los pidamos si los tienen.



De segundo pedimos un rodaballo que, a parte de tener un tamaño generoso (ración y media) estaba espectacular.



En la parte del marisco volvimos a caer en las redes de las nécoras a la plancha. Como es habitual en este restaurante, el marisco es bien bueno.



Y para que no todo el marisco sean nécoras, también pedimos un centollo. La carne del centollo estaba muy buena, pero la sopa que hicieron con la cabeza estaba buenísima.



De postre pedimos un arroz con leche que estaba espeso, como a mi me gusta y presentado en una copa que aparentaba tener mucha menos cantidad de lo que en realidad tenía.



Y por último una tarta de queso que estaba regular. Lo más flojo de toda la comida.

No tenemos ninguna duda en que fue una magnífica comida. En general el nivel fue bien alto, lo que ayuda a que pagar 50€ por cabeza no sea tan doloroso. Las camareras, pese al ajetreo que tenían, hicieron perfectamente su trabajo. Siempre es un acierto venir a este restaurante.


Ficha:

Restaurante Marucho
C/ Tetuán, 21
39004 Santander (Cantabria)
Tlf: 942 273 007
Web: Marucho


Lo mejor: los maganos son mi perdición
Lo menos bueno: casi siempre está lleno.
Precio: Alto. 50€ por persona

miércoles, 27 de agosto de 2014

Restaurante La Gaviota - Santander

En una visita a Santander no debería faltar una visita al Barrio Pesquero, por lo que hicimos una visita al restaurante La Gaviota.



De entrante pedimos unas almejas a la sartén que estaban bastante ricas, eran de buen tamaño y tenían una salsa que era "obligatorio" untar con pan.



También pedimos unos chipirones a la plancha ya que nos dijeron que no los tenían en su tinta. Estaban buenos, pero hubieran estado mucho mejor si los hubieran limpiado. No es que me cueste mucho trabajo hacerlo, pero prefiero que ya venga hecho.



Y por último una nécora cocida, ya que no las tenían a la plancha. No estaba mal, pero la más floja que hemos comido en esta visita a Santander.



De segundo, nos decantamos por una lubina que resultó ser un fracaso. El sabor era bueno, pero el tamaño nos pareció bastante pequeño. Justo había lubina en el menú del día, y pensamos que sería todavía más pequeña, pero no, era del mismo tamaño. Pensamos que igual sólo tenían de ese tipo y que nosotros, que comíamos de carta, no pagaríamos tanto, pero tampoco. Pagamos más por la lubina, que el resto de gente por todo el menú del día.



Nuestra otra elección fue un besugo. El verano no es su temporada, pero nos dijeron que era un besugo rojo americano y que estaba bueno. No les faltó nada de razón. Tenía un tamaño considerable y estaba muy sabroso. Afortunadamente, sirvió para compensar parte de lo de la lubina.



De postre escogimos un pijama de la casa. Yo recordaba de cuando era pequeño que era un postre bastante grande, y aunque mis recuerdos puede que no sean demasiado precisos, no me parece normal cobrar 7 euros por un flan pequeño con unos trozos de helado. Que conste que sí me gustó, pero no lo pediré más (por lo menos en este restaurante).

Demasiadas decepciones en esta visita: los chipirones sin limpiar, la lubina servida en ración de menú a precio de carta y el precio del postre disparatado para lo ofrecido. El servicio, pese a ser amable, fue muy lento. Y no me sirve que estuviera más o menos lleno, ya que otras mesas fueron servidas bastante más rápido. Ya habíamos estado otras veces aquí y estábamos contentos, pero tal vez nos decantemos por alguna de las otras opciones que ofrece el Barrio Pesquero en nuestra próxima visita.


Ficha:

La Gaviota
C/ Marqués de la Ensenada, 32
39009 Santander (Cantabria)
Tlf: 942 22 11 32 / 942 22 10 06 / 942 36 18 71
Web: La Gaviota


Lo mejor: el besugo
Lo menos bueno: que cobren una lubina de menú al precio de carta
Precio: 50€ por persona

lunes, 25 de agosto de 2014

Restaurante Casa Silvio - Santander

Primer día en Santander, primera amenaza de lluvia (que se cumpliría), y nosotros derechos a nuestra primera visita gastrónomica que, en esta ocasión, nos llevó hasta el restaurante marisquería Casa Silvio.

El local es bastante pequeño, tendrá unas 10-12 mesas, así que dependiendo de la época, se puede llenar en un suspiro. Admiten reservas, pero si llenan las mesas antes, te toca esperar aunque con preferencia cuando una mesa se quede libre. Hay gente a quien no le gusta este sistema, pero a mi no me parece nada mal.

Intentamos llegar más pronto que otras veces, antes de las 14h, pero no tuvimos en cuenta el "mal tiempo", lo que provocó que la gente que tenía pensado ir a la playa se fuera a comer por ahí.



Para pasar el rato, pedimos unos caracolillos que nos iban a mantener entretenidos lo suficiente como para que se liberara alguna mesa.



De entrante pedimos unas almejas a la sartén. Estaban muy buenas, aunque tal vez la salsa resultara algo aceitosa. Siempre que venimos a este restaurante las pedimos.



También pedimos unos bocartes rebozados que a mi casi me hicieron llorar de lo ricos que estaban. La capa rebozada era muy fina, como debería, y el sabor del bocarte era impresionante. No tengo ninguna duda en decir que se han convertido en un entrante fijo para próximas visitas.



Para entrar un poco en materia con el marisco, pedimos una nécora a la plancha. No sé si fue por ser la primera que comíamos en el viaje, o porque realmente estaba así de buena, pero fue la mejor que probamos.



No todo es marisco, así que quisimos pedir algo de pescado. Ante nuestra duda, la camarera nos aconsejó el bonito porque eran de temporada y estaban saliendo muy buenos. La verdad es que no se equivocó, ya que a parte de ser una ración bien grande, estaba espectacular.



Para terminar con buen sabor de boca, que mejor que un par de cigalas. En un principio nos dijeron que tenían una grande, de unos 350-400 gramos, y la perspectiva era fenomenal, pero más tarde nos avisaron de que no, que sólo tenían pequeñas. Como ya nos habíamos hecho a la idea de una mayor, nos pedimos dos. Lógicamente, está mejor una grande por ser más jugosa, pero las pequeñas no nos defraudaron.



De postre pedimos una crema de la casa. Cuando pregunté por primera vez cómo era, me dijeron que se parecía a las natillas pero sin serlo, o al flan pero sin serlo, pero que era muy dulce. Con semejante perspectiva no dudé en pedirla, y a fe que es muy muy dulce. A mi, personalmente, me encanta.

Y así terminó nuestra visita al Casa Silvio. Es cierto que el restaurante tiene alguna incomodidad por ser pequeño y tener las mesas bastante juntas, pero el servicio ayuda mucho con sus recomendaciones y para qué vamos a negarlo: se come muy bien.


Ficha:

Casa Silvio
C/ Tetuán, 23
39004 Santander (Cantabria)
Tlf: 942 219 051
Web: Casa Silvio


Lo mejor: pescados y mariscos de gran calidad
Lo menos bueno: el local es pequeño, así que las mesas están muy juntas.
Precio: 60€ por persona