viernes, 13 de enero de 2017

Gourmets en India: Restaurante Namaste - Jaipur

Nuestro segundo día en Jaipur terminó pronto, así que esta vez tendríamos que buscar por nuestra cuenta un sitio donde cenar sin necesidad de recomendaciones. A la vuelta de nuestra excursión por la ciudad nos fijamos en el restaurante Namaste, al que se podía ir andando desde nuestro hotel, no tenía mala pinta por fuera, y no parecía el típico sitio para turistas. Como además aceptaban tarjeta Y funcionaba la máquina, la decisión estuvo tomada.

Tenía dos pisos y nos acomodaron en el de abajo, y aunque igual hacía algo de calor, la cerveza estaba bien fría, por lo que estuvimos bastante cómodos.



Como aperitivo nos sirvieron el Papadam de turno que, para mi gusto, igual fue uno de los más flojos tal vez por estar demasiado poco especiado.



El Murgh ke tikka es pollo (murgh) deshuesado (tikka) marinado en especias y yogur, hecho al horno. En una noche marcada por el pollo, empezamos con esta variedad a la que el yogur le daba un toque suave bastante rico.



El Resmi kebab es muy parecido al plato anterior, ya que son también trozos de pollo deshuesado marinado en harina de maíz y especias. Resmi, o más bien reshmi, significa "seda" en hindi, lo que hace referencia, a mi entender, a una carne suave. Al final es más o menos lo de siempre, pollo deshuesado marinado que resulta fácil de comer. El sabor de éste era bueno, pero sin nada más a destacar.



El Murg lababdar viene a significar pollo cremoso, ya que murgh, como ya hemos comentado es pollo y lababdar significa muy suave, cremoso y dejando buena sensación en la boca (según http://www.cuisineindia.in/ ). La verdad es que la salsa estaba muy rica, y fue la principal víctima del pan.



Pese a lo que pueda parecer por la foto, el Subz mela no lleva nada de carne. Sólo es un plato de verduras con salsa, que por cierto, estaba muy muy bueno. Carnívoro como soy, no tuve ningún inconveniente en repetir de este plato.



Siguiendo la costumbre del viaje teníamos que elegir un plato de arroz, siendo el Kashmiri pulao el elegido. Esta variedad consiste en arroz basmati con azafrán, que se cocina junto con las verduras lentamente en el horno. Estaba buenísimo, siendo uno de los arroces que yo me podría comer tranquilamente sin necesidad de usarlo de acompañante.



Nuestros panes elegidos fueron el Stuffed nan, o pan relleno, de queso en esta ocasión, y el Garlic nan o pan de ajo. Correctos sin más, cumplieron con su cometido.



Hasta ahora no nos habíamos adentrado en el mundo de los postres, pero no pudimos resistirnos a pedir el Gulab jamun cuando nos dijeron que era una especie de bollo frito relleno de leche condensada servida con sirope de caramelo, o, hablando en plata, una bomba de azúcar. Si te gustan las cosas dulces, o si quieres acabar con un diabético, definitivamente este es tu postre.



No podía faltar el "mouth refresher" tras la comida. La verdad es que funcionó muy bien para quitar todo el sabor a especias de la boca.



Este restaurante fue algo más barato, y salimos a unos 10€ por persona habiendo comido una buena cantidad. La atención fue muy buena, ya que aunque como de costumbre estábamos solos, los camareros estuvieron hablando un rato con nosotros y nos soltaron todo el español que sabían, lo que nos hizo reír un rato. En cuanto a la comida, quitando el pan, estuvo todo bastante bien. El murgh lababdar fue muy bueno, probar un plato vegetariano al que me podría acostumbrar como el subz mela es algo insólito, y ese postre capaz de hacerte perder los dientes en un instante... difícil ponerle pegas.


Ficha:

Namaste Restaurant
(Cerca de Ramgarh Mod)
Plot Number 1, Amer Road,
302002, Jaipur, Rajasthan, India
Tlf: + 91 141 2670683 / + 91 9414346724
Facebook: Namaste

Lo mejor: El subz mela y descubrir el gulab jamun
Lo menos bueno: los panes fueron algo flojetes
Precio: 10€

lunes, 9 de enero de 2017

Gourmets en India: Restaurante Aanandam - Jaipur

Tras abandonar Agra, nuestro siguiente destino fue Jaipur, la ciudad rosa (o por lo menos una de ellas, porque Toulouse, en Francia, también tiene ese sobrenombre). Allí, nuestro guía nos recomendó cenar en el restaurante Aanandam, que como no estaba especialmente cerca del hotel, se ofreció a llevarnos a la ida, siendo el ¿dueño? del restaurante el que se encargaría de hacerlo a la vuelta.

Como este local también estaba vacío, agradecimos la atención recibida, así como las recomendaciones que nos hicieron.



El Papadam (o papadum o papad o appadam o... ponga usted un nombre parecido) es una oblea o tortilla hecha con harina de garbanzos o lentejas principalmente, que puede llevar como condimento pimienta negra, comino o ajo entre otros. En los restaurantes que hemos visitados siempre nos lo han servido como aperitivo y bueno, aunque no sea la cosa más maravillosa del mundo, tampoco está de más ir matando el gusanillo antes de que llegue la comida de verdad.



El Tandoori aloo son patatas, o aloo, marinadas y especiadas hechas en un horno tandoori, o fritas en la sartén en su defecto. Pensé que serían algo más sosas, pero entre que las patatas estaban en su punto y esa especie de crema que estaba sobre ellas, mi miedo resultó infundado.



El Murgh malai tikka es pollo, o murgh, con salsa/crema, o malai. Tikka, como ya hemos comentado en otras entradas, se refiere a un trozo sin hueso. En esta ocasión, la crema, que venía separada en un cuenco, era de pimiento y especias, y aunque el pollo estaba muy rico de por sí, la salsa le daba otro punto diferente.



El Navratan korma son verduras a la brasa servidas con salsa. Navratan viene de nav-nueve y ratan-joyas y en su estilo más clásico significa que hay nueve tipos de verduras en el plato. Korma es carne o verdura a la brasa con servidas con salsa. En esta ocasión, su aspecto se asemejaba al de una ensaladilla rusa. Al venir con salsa me resulta más sabroso que el navratan pulao que probamos en Agra.



El Murgh tikka lazeez es pollo deshuesado, o murgh tikka, con una salsa originaria de la cocina Lucknawi, procedente de Lucknow, capital del estado de Uttar Pradesh, el mismo estado de Agra y el Taj Mahal. El toque cremoso y picante de la salsa estaba espectacular, haciendo de este plato el más halagado de la cena.



Este plato sólo venía con el nombre de Rice and vegetables, aunque entiendo que todo el mundo sabe que es arroz con verduras. Eso sí, me sorprendió no verlo como "vegetable pulao" o "navratan pulao". Pero bueno, a ver si por haber estado 12 días en la India ya voy a ser un superexperto en el tema...

En fin, que esto estaba bien como acompañante, sobre todo del murgh tikka lazeez, pero poco más.



Como panes nuevamente nos decantamos por el Cheese naan y el Garlic naan, siendo mejor el de queso ya que el sabor a ajo del otro era muy flojito.



Para acabar nos tomamos un Té masala (masala chai), que es un té al que se le echan especias como cardamomo, jengibre, canela, pimienta... Puede variar según la región, pero nos gustaron mucho todas las versiones que probamos.



En este restaurante nos hicieron dos facturas separadas, una para la comida que fue por 2669 rupias, unos 38 euros, y otra para la bebida por 2100 rupias, unos 30 euros. Se puede ver que la cerveza es cara para los precios del país y la comida muy barata. En total, algo más de 13 euros por cabeza, con lo que poca gente se podrá quejar.

La dirección del restaurante, como siempre, compleja. Sabes el nombre de la calle, pero la referencia que dan es de una joyería que debe de estar frente al local. Supongo que si buscamos la dirección de la joyería te saldrá que está frente al restaurante. En fin, mientras ellos se arreglen...


Ficha:

Aanandam Restaurant
(Frente a Bhandari Jewellers)
Dussehra Kothi, Amer Road,
302002, Jaipur, Rajasthan, India
Tlf: + 91 96542 16044
Facebook: Aanandam

Lo mejor: el murgh tikka lazeez
Lo menos bueno: el naan de ajo
Precio: 13€

miércoles, 4 de enero de 2017

Gourmets en India: Restaurante Priya - Agra

Como no somos demasiado originales, una de las razones principales para viajar a la India era ir a Agra para ver el Taj Mahal.


Sí, no es comida, pero me apetecía poner la foto

Tras nuestra experiencia cenando en el hotel de Delhi, ya nos tocaba pasar a la fase de cenar en un sitio más normal. En esta ocasión el guía nos recomendó el restaurante Priya, que estaba cerca de nuestro hotel (Trident) y que, por lo que leí, también lo recomendó durante un tiempo Lonely Planet.

El restaurante tenía un gran salón, pero estaba vacío, lo que fue una constante durante todo el viaje. No obstante, como teníamos ganas de probar comida india auténtica, salvo por el picante, empezamos a ver la carta para darnos cuenta de que no teníamos ni idea de qué pedir. Al final, un poco de cada y a cruzar los dedos.

No existía una diferencia entre entrantes o principales, así que nos lo trajeron todo a la vez.



El Navratan Pulao es, en líneas generales, un arroz especiado con verduras, ya que pulao es un plato de arroz y Navratan significa nueve joyas (Nav ratan). Entre las verduras, que en su versión más clásica deberían ser nueve, se encuentran guisantes, zanahoria, pimiento, coliflor, tomate, alubias verdes... que varían según la receta, y como especia se usa curry, cilantro, menta, cardamomo... Vamos, que cada uno en su casa lo hace como le da la gana.

Para mi gusto, su mejor uso es como acompañante de otros platos, pero por sí solo estaba suficientemente bueno.



El pollo tikka o Chicken tikka, es pollo deshuesado marinado hecho en un horno tandoori (léase tanduri). Para ser nuestro primer pollo de estilo tradicional, nos pareció que estaba buenísmo. Podríamos habernos comido una ración cada uno.



El Shahi korma gosht es carne de oveja o cabra con salsa (shahi es una referencia a la realeza, korma es carne o verduras a la brasa en salsa o yogur, y gosht es carne tierna, generalmente de oveja o de cabra). Aunque no estaba mal, tampoco fue lo más rico de la cena.



El Paneer tikka es un aperitivo típico de la india que consiste en cubitos de queso marinado, normalmente colocados en brochetas, hechos al horno o a la brasa. Si estuviera hecho con salsa sería paneer tikka masala.

Me resulto algo insípido de por sí, así que no me sorprende que sólo sea un aperitivo.



Esta vez ya quisimos probar más panes y pedimos el Garlic naan, que tenía un sabor a ajo excelente. Tal vez el mejor que probamos en todo el viaje.



Me hubiera gustado que el Cheese naan no tuviera un sabor a queso tan difícil de encontrar.



Y un Paratha normal, que al contrario que el naan no lleva levadura, y luego se fríe con aceite. Si no hubiera estado frito hubiera resultado algo soso, así que de aquí en adelante nuestras preferencias nos alejarían de este tipo de pan.



Tras la comida, es costumbre en india ofrecer un "refrescante para la boca", que es bastante útil para quitarte el regusto picante de encima. Eso sí, si te gustan las especias claro, porque tiene un sabor curioso.



Salimos a unos 12 € por cabeza, que ya nos parece un precio más razonable que el que nos encontramos en el Eau de Monsoon de Delhi. Sí, era comida menos sofisticada, pero con esta diferencia... ¿a quién le importa?.



Esta última foto es para dar una idea de cómo es el sitio por fuera, ya que las direcciones en este país son bastante peculiares. Según su propia página web está en Fatehabad Road, cerca del hotel Trident, la gasolinera Oil Petrol Pump, y el centro comercial Tdi. Clarísimo, ¿verdad?...


Ficha:

Restaurante Priya
(Cerca del hotel Trident, Centro Comercial Tdi y Opp Petrol Pump)
Fatehabad Road,
282001, Agra, Uttar Pradesh, India
Tlf: + 91 562 2231579 / +91 9412258533
Web: Priya

Lo mejor: el chicken tikka
Lo menos bueno: el paneer tikka
Precio: 12€

martes, 3 de enero de 2017

Gourmets en India: Restaurante Eau de Monsoon - Delhi

Como siempre estamos ávidos de nuevas experiencias, nos fuimos a la India para disfrutar de sus monumentos, su cultura y, por supuesto, su gastronomía. 

El primer día estuvimos en Delhi, y al estar todavía un poco perdidos, nuestro guía no quiso complicarnos demasiado y nos recomendó cenar en nuestro hotel, el Le Meridien. Sabíamos que esto significaría pagar mucho más que en cualquier otro sitio, pero al no tener mayores referencias, decidimos cenar en el restaurante Eau de Monsoon, cuya carta era la más llamativa. 

Lejos de tener comida típica del país, aquí se ofrecía comida fusión, lo cual pensábamos que nos ayudaría a tener una transición más sencilla a los sabores del país.



Como entrante pedimos un plato que llevaba pollo tikka, tomate deshidratado, gominola de pimienta rosa y una especie de hojaldre con aceitunas (Chicken tikka duo garlic, sundried tomatoes, pink peppercorn raita jelly, olive khasta) , y otro que llevaba vieiras cítricas a la sartén, pastel de cangrejo, puré de coliflor y aceite de Byadagi (Pan seared citrus scallops, crab cake, achari cauliflower mash, byadagi oil). Por si no se había notado, la traducción es un poco forzada, pero bueno, tampoco era fácil explicarlo de otra forma. Si ya me cuesta poner con los platos fusión en España, uno de la India...

Volviendo al tema en cuestión, nos trajeron ambos platos a la vez y los repartimos entre todos, por eso está la cosa un poco mezclada. No estaba mal, siendo lo más rico la gominola de pimienta rosa.



Como cortante por parte de la casa sirvieron una especie de sorbete de lichi.



De principales pedimos unos bocados de pollo tikka en salsa de mantequilla o Morsels of chicken tikka in makhani sauce (makkhan=mantequilla). Estaban bastante buenos gracias a la salsa que llevaban.



El siguiente plato no me llamó la atención visualmente, pero acabó siendo el que más nos gustó a todos. Como buen plato de fusión, tenía muchos ingredientes (Masala smoked duck breast, ginger broccoli mash, sweet chilli coconut reduction, tossed cherry tomatoes & duck leg kurkuri), pero como lo importante es la carne, para mi por lo menos, tenía pechuga de pato ahumada y pata crujiente, también de pato evidentemente.



Después fue el turno del pollo relleno de queso de cabra y cilantro, y una galette, o especie de crepe, con patata, garam masala, o mezcla de especias secas, pimentón y mantequilla (Goat cheese & cilantro stuffed chicken, garam masala potato gallette bell pepper makhani).

Este plato, que me pareció más bonito, resultó ser algo más flojo, aunque bueno, tampoco estaba mal.



El siguiente, que visto en foto se parece un montón al primero, era un pollo (sí, otro más) que se comía con Biryani, o plato de arroz basmati, que se quedó fuera de la foto. En la carta aparecía como "Slow cooked chicken biryani layered with aromatic basmati rice baked with flaky crust".

Por alguna razón, que probablemente fuera el hambre que teníamos, se quedó sin foto el Lamb korma, o cordero en salsa, que también estaba rico.



Como pan, con ajo en nuestro caso, pedimos Garlic naan que... bueno, servía para acompañar y poco más. El naan es un pan típico de la india que tiene levadura, al contrario que el roti o el paratha, y que puede ser sólo pan, o hacerse con ajo o queso por ejemplo.



De postre, invitación de la casa, nos sirvieron esta pequeña pirámide de chocolate blanco.



La cena nos supo muy muy bien, pero la cuenta ya fue otra cosa. Nos hicimos una idea de los precios previamente, pero no tuvimos en cuenta los impuestos. Salimos a poco más de 35€ por persona, pero tras añadir los impuestos, fue algo más de 45€ cada uno. Sí, era un hotel, pero me sigue pareciendo una barbaridad, sobre todo porque fueron casi un 33% de impuestos que añadir a la cuenta.

En fin, era nuestro primer día, al siguiente iríamos a ver el Taj Mahal, y se nos quedó grabado a fuego no volver a comer en ningún hotel, por tanto, la cosa sólo podía mejorar.


Ficha:

Eau de Monsoon
Hotel Le Meridien, Delhi
8, Windsor Place, Janpath, New Delhi, Delhi, 110001, India
Tlf: + 91 11 2371 0101
Web: Eau de Monsoon

Lo mejor: la pechuga de pato
Lo menos bueno: carísimo para ser en la India
Precio: 45€

sábado, 31 de diciembre de 2016

Restaurante Volvoreta - Madrid

La mayor parte de las veces salimos a comer por puro vicio, pero de vez en cuando, incluso nosotros celebramos cosas y nos gusta ir a un sitio especial.

Hace ya tiempo que le había echado el ojo al restaurante Volvoreta, que se encuentra en el piso 30 de una de las 4 torres de la Castellana. La carta me llamaba muchísimo la atención, pero siempre optábamos por un sitio más barato... Hasta esta vez, en la que decidimos acabar con las tonterías,. Dicho y hecho, preparamos a fondo la tarjeta y nos mentalizamos para darnos un homenaje en condiciones.



Empezamos con el Huevo de corral a baja temperatura, farinato ibérico, espuma de patata y cebolla crispi que estaba tan bueno como sonaba al leerlo (bueno, es una manera de hablar). Sólo con este plato, casi arrasamos con el pan.



Seguimos con el Arroz de vieira y langostinos con emulsión de lima que nos dejo sin palabras. Estaba espectacular. Cierto es que no es una ración grande, pero de verdad que merece la pena.



Como plato principal pedimos el Tataki de atún rojo con cosas. Sí, es muy largo de escribir todo lo que tenía. Siguiendo el nivel de lo anterior, el resultado fue impresionante. Tuvimos que controlarnos para no pedir otro. En un plato como este, si el atún está bueno, y el punto del tataki es el adecuado, poco más se necesita para disfrutar a lo grande.



Como es difícil resistirnos a los placeres de la carne, literalmente hablando, pedimos el Lomo bajo de buey con patata risolada y pimientos asados. Al igual que el atún, excelentes materia prima y cocción. ¿Qué más se puede pedir?



Ya he escrito varias veces que me revienta que me claven por un postre, pero en este caso, teniendo en cuenta lo bueno que estaba todo lo que habíamos comido, pagar 11€ por el Arroz con "leches" no me dolió. Bueno, en realidad sí qie me dolió, pero un día es un día (ahí, demostrando que mi punto fuerte son las matemáticas).

La presentación nos dejó sin palabras. Las "rocas" eran de chocolate blanco con un lámina de piña por encima y dentro de ellas estaba el arroz con leche. Además, había leche merengada y helado de dulce de leche, y todo ello increíble. Si alguna vez vuelvo a pagar eso por un postre, por favor, que sea algo así.



Al final, 85€ por persona. Es caro, sí, pero para una celebración anual, no es el fin del mundo. La comida fue excelente, y no sabría decir si el servicio fue incluso mejor. En comentarios que he leído en intenet, algunos decían que si eran lentos incluso habiendo poca gente en el local... menuda chorrada. Todos los platos se hacen en el momento, así que si alguien quiere comer más rápido, que se vaya al Mc Donalds. No es algo tan terrible tener que hablar entre plato y plato con quien cenas o disfrutar de las vistas que ofrece este restaurante.


Ficha:

Restaurante Volvoreta
Torre PwC, Paseo de la Castellana 259, B, Planta 30
28046 Madrid
Tlf: 91 334 27 55
Web: Volvoreta


Lo mejor: comida, servicio, vistas.... imposible elegir
Lo menos bueno: no poder ir tan a menudo como me gustaría
Precio: 85 €

viernes, 30 de diciembre de 2016

Restaurante Ruben Escudero - Valladolid

Un sábado cualquiera a mediodía, no teníamos pensado donde ir a comer. Simplemente nos apetecía salir, pero no estábamos suficientemente lúcidos como para decidir dónde. Cosas que pasan, un rato después nos comentaron que iban a probar al día un siguiente un restaurante que estaba en Parquesol del que no habíamos oído hablar: el Rubén Escudero. Dicho y hecho, un vistazo rápido a su carta en internet nos convenció de que debíamos ir allí, así que nos pusimos manos a la obra.

Nos costó un poco llegar porque nos liamos con el GPS, aparte de que el restaurante no es fácil fácil de encontrar, ya que está en una parte peatonal de la calle José Garrote Tobar, que posiblemente debiera tener otro nombre, ya que es perpendicular a ella.

En fin, problemas menores aparte, nos encontramos con un pequeño restaurante de estilo moderno donde se desarrollaría lo interesante de esta entrada.



Para empezar pedimos el Carpaccio de gamba blanca que estaba muy bueno, aunque por ponerle una pega, igual tenía demasiado toque cítrico. 



Seguimos con el Risotto de boletus con ralladura de queso, que pese a que de primeras no nos entusiasmó, poco a poco sí que lo acabo haciendo.



Como plato principal pedimos por un lado el Solomillo de buey con queso de cabra que estaba buenísimo, venciendo incluso mis temores a que el queso de cabra ayudase a tapar una carne no demasiado buena. Además, el punto de cocción de la carne era perfecto, por lo que fue un plato redondo (no hablo literalmente. La forma del plato era normal)



Si la carne nos impresionó, la Lubina braseada con patata panadera estaba incluso aún mejor. Un pescado espectacular, de gran sabor y en su punto, que hace que cualquier cosa que escriba lo desmerezca.



De postre pedimos una Torrija que a primera vista no tenía mucho de torrija, Tenía unas cuantas pasas, que a mi no me van mucho, y un helado de... no me acuerdo. Supongo que sería de vainilla, o por el color, tal vez dulce de leche. El caso es que una vez apartadas las pasas, el resto estaba bastante rico, así que no puedo quejarme.




La cuenta estuvo dentro de lo razonable porque lo que comimos no fue barato precisamente, así que los 50 euros por cabeza estuvieron justificados. El servicio fue muy bueno, aunque como el sitio estaba casi vacío, tampoco es la mejor referencia.

En definitiva, como el sitio nos gustó, la comida fue muy buena al igual que la atención, y el preció no fue excesivo, se queda como un sitio muy recomendable para un día diferente.


Ficha:

Restaurante Rubén Escudero
c/ José Garrote Tobar, 45
47014 Valladolid
Tlf: 983 385 081
Web: Rubén Escudero


Lo mejor: la lubina braseada
Lo menos bueno: por estar en plan quejica, lo peor fue lo que nos costó encontrar el sitio
Precio: 50€