martes, 18 de noviembre de 2014

Asador Don Pepe - Gijón

En nuestro viaje a Gijón quisimos empezar por un sitio conocido como el Candasu, pero un viernes por la noche estaba claro que iba a estar a reventar, así que fuimos hasta el restaurante Don Pepe para calmar nuestro hambre con unas raciones.

El local es grande, y es, sobre todo, cómodo en su parte de arriba para alejarse del bullicio de la barra.



Empezamos pidiendo unas raciones de patatas tres salsas. Tenían un buen tamaño y las patatas estaban en su punto. La salsa de cabrales estaba muy rica aunque tal vez algo líquida. La brava estaba buena, pese a que estaba demasiado picante en opinión de algunos compañeros (vamos, unos flojos). La salsa alioli estaba correcta sin más.



También pedimos unas raciones de chipirones. Estaban bastante buenos y nadie tuvo ninguna queja.



Por último, antes del plato principal, pedimos también una ración del omnipresente lacón. De sabor estaba bien, aunque tal y como se puede apreciar en la foto, algunos trozos parecían haber sido cortados con hacha. Pero bueno, ésto ya es quejarse por puro vicio.



El plato fuerte fue el Plato Rey, que estaba compuesto por solomillo de cerdo, patatas y pimientos. Para lo que es, no estaba mal. Podría haber sido más grande, pero si se ha comido todo lo anterior, en general nadie sale con hambre.

El servicio fue correcto, y el precio, de menos de 30€ por persona, parece razonable por la cantidad de comida.


Ficha:

Parrilla Asador Don Pepe
c/ Orán, 9
33211 Gijón (Asturias)
Tlf: 984 29 74 98

Lo mejor: difícil salir con hambre
Lo menos bueno: no había demasiada carne en el Plato Rey
Precio: 30 €

viernes, 14 de noviembre de 2014

Mesón Los tres olmos - Santibáñez

En esta entrada, vamos a hablar de nuestra parada gastronómica en Santibáñez de Valcorba para comer en Los Tres Olmos. Tras un par de intentos en los que tuvimos que buscar un sitio alternativo por no haber reservado, por fin nos dignamos a hacer las cosas bien y asegurarnos una mesa. Veníamos bien recomendados y era obligado probar tanto la chuleta de buey, como el pincho de lechazo, especialidad del restaurante.

El salón no cuenta con demasiadas mesas, pero están bien separadas, por lo que la sensación de amplitud se agradece bastante.



Como entrante, empezamos pidiendo unas gambas al ajillo. Suele ser un seguro de vida y esta vez no fue una excepción. Tanto la cantidad como la calidad eran buenas.



También pedimos una ración de queso curado Boffard. Quisimos pedir queso Pico Melero, pero como no tenían, éste tampoco es una mala alternativa. Personalmente prefiero los sabores más fuertes, aunque tampoco me importaría repetir en otra ocasión.



De segundo comenzamos probando el pincho de lechazo al sarmiento. Con razón los pinchos son la especialidad del restaurante. Estaban muy buenos y la facilidad a la hora de comerlos hace que se acaben en un momento.



La chuleta de buey a la brasa de sarmiento era la segunda elección "obligada". La sirven ya cortada y hecha al punto deseado. No estaba nada mal, aunque echamos en falta algo de sabor, sobre todo porque no es precisamente barata.



Ya de postre empezamos pidiendo arroz con leche. Con la parte de arriba requemada, siendo una ración de buen tamaño y con un sabor espectacular, puedo decir que es uno de los mejores arroces con leche que haya probado.



Otro de los postres fue el pastel ruso. A mi me supo bueno, pero mi hermano, más experto en postres que yo, quedó muy contento con la elección.



Por último, tras dos postres con los que estábamos encantados, nos vimos forzados a probar un tercero que teníamos entre ceja y ceja: la tarta de mandarina y mango. Ya sé que ésto es un blog, pero es que casi no sé qué decir. Los que pedimos postre estábamos emocionados. Los que no suelen pedirlo, también. Yo creo que hasta el camarero que nos la trajo tenía que estarlo porque... qué postre más bueno.

Y así, con las lagrimillas recorriéndonos la mejilla terminamos la comida. El servicio fue tal vez algo lento, pero correcto en todo momento.El precio es justo para lo que comimos, así que todos contentos.


Ficha:

Mesón Los Tres Olmos
c/ Real, 2
47331 Santibáñez de Valcorba (Valladolid)
Tlf: 983 682 455

Lo mejor: los postres
Lo menos bueno: esperaba más de la chuleta
Precio: 35 €

martes, 11 de noviembre de 2014

Campeonato de Pinchos en Gijón 2014

Puesto que nuestra visita en febrero se nos hizo algo corta, decidimos volver a pasar un buen fin de semana en Gijón, y por cosas que pasan, nuestro viaje coincidió con el VII Campeonato de Pinchos de Gijón (se celebra entre el 7 y el 16 de noviembre por si alguien quiere disfrutarlo).

Un evento así no se puede dejar pasar a la ligera, así que, pese a saber que no íbamos a probar más que una pequeña parte de los 119 pinchos ofertados este año, nos pusimos manos a la obra.


 Restaurante El Palacio: Plaza del Marqués, 3

Casualidades de la vida, nuestra primera parada coincidió con el ganador del concurso del año pasado. Aquí servían el pincho Samosa Ibérica, que llevaba panceta, ajo, cebolla, queso de cabra curado y salsa de setas.

Un pincho muy rico, en el que, pese a llevar varios elementos que podían acaparar todo el sabor, se quedaban a un nivel similar. La salsa de setas, lo más rico de todo.



Restaurante asturiano La Galana: Plaza Mayor, 10

Tras un primer pincho bastante llamativo, ver unos pinchos de pulpo, llamados Trampantojo, nos dio cierto bajón. Pero como no todo es lo que parece, las patatas eran en realidad manzanas, y el pulpo tarta de queso.

Nuestro problema fue que la manzana, salvo que sea fresca, en general no nos gusta, así que no pudimos valorarlo en su justa medida. Lo que seguro que estaba muy bueno, fue la parte de la tarta de queso.


Restaurante El Antiguo: c/ Valladolid, 2

Su pincho, el cachopín de setas de Argüero, tiene un nombre que deja bastante claro sus ingredientes.

En general nos gustó, ya que las setas estaban ricas, pero perdió puntos en comparación con algunos pinchos que quedaban por venir.



La Colegiata: c/ Melquiades Álvarez, 3

Aquí sirven el pincho mini piquillos marineros con cebolla frita en su tinta y boletus. No parece necesario ningún detalle más.

Tuvimos una nueva confusión con los ingredientes ya que, los mini piquillos marineros no son pimientos, sino que son calamares. Estaban impresionantes.



El Sirenito: c/ Melquiades Álvarez, 7

Su pincho es el Kokotxa-nel. No sabemos sus ingredientes, pero por el nombre y su aspecto, parece un maki de kokotxas. Lo que sí sabemos fijo, es que en nuestro grupo fue elegido el mejor de todos los que probamos.



El Albero: c/ San Bernardo, 3

Aquí sirven Delicias de ternera con espuma de setas. Un pincho "polémico": a parte de nuestro grupo no les gustó nada, pero a mi, entre otros, nos pareció que estaba rico. El sabor de la carne con el punto de las setas resultaba muy agradable.



Geppeto Centro: c/ San Bernardo, 22

El pincho ofertado es la Hamburguesa Osso-Bucco. No tenía mucha complicación. Es la típica "mini hamburguesa" que siempre sabe bien. Merece la pena ir a probarla.



La cuadra de Antón: c/ San Bernardo, 17

Su pincho es la Sinergia de sabores Umami, que consistía en panceta ibérica gaseada, parmentier y ketchup casero.

Otro de los pinchos con "polémica". La textura de la panceta no gustó demasiado, y aunque las salsas sí lo hicieron, no fue suficiente como para compensarlo. A mi sí me gustó el sabor, y aunque el pincho resultaba algo grasiento, el conjunto sí me supo bien bueno.



Eldorado Cafetería: c/ Instituto 21

El último pincho que probamos fue el cocktail de gambas con salsa veganesa. No estaba mal como último pincho. Tal vez la salsa no me enamorase, pero el conjunto estaba bien.

En conjunto el campeonato nos pareció que estaba muy bien. Muchos establecimientos participantes, una pequeña guía con mapa que ayuda a orientarse y muy importante: vienen el horario en el que cada bar ofrece su pincho. Un diez en organización.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Pecado Carnal - Madrid

Llevaba ya un tiempo con ganas de probar las hamburguesas de carne de wagyu que sirven en Pecado Carnal, ya que había escuchado que eran bastante ricas, así que, acompañado por unos antiguos compañeros de trabajo, fui al local que tienen en la calle Naciones, cerca de las calles Goya y Alcalá.

El local es bastante pequeño. Tienen unas cinco mesas junto a la entrada, tres mesas altas donde la barra, y tres más en un pequeño salón al fondo. Habíamos reservado, pero llegamos en un momento de jaleo y tuvimos que pasar el rato leyendo las opiniones del restaurante que decoran las paredes.


Como se puede ver, hay frases de todo tipo, pero la que me mata es la de "La camarera es un Orco Finés".

La carta no es demasiado extensa, aunque sí tienen algunas cosas que nos llamaron la atención. Desgraciadamente, a la camarera se le olvidó traernos los entrantes, y tras servirnos la hamburguesa, ya no parecía lo más apropiado.



La primera hamburguesa fue la Kobe Classic, que lleva pepinillo dulce, tomate fresco y queso cheddar. En principio, la mejor opción para centrarse exclusivamente en el sabor de la carne. Tiene un precio de 12,40€.

La carne es excelente, y con un sabor delicado. Imprescindible no echar ketchup y/o mostaza para poder apreciar todo su sabor. Pese a estar algo más hecha de lo que me gustaría, seguía estando jugosa. Eso sí, su tamaño es de 150 gramos, así que se hace algo pequeña.
El pan es otro punto fuerte, ya que, al estar bien tostado, no se desmonta en ningún momento. 
Las patatas que acompañan a las hamburguesas son de tipo gajo, confitadas y fritas con especias. No están mal, pero sobre todo se agradecen para poder llenar algo más el estómago.



La segunda fue una Portobello Kobe Burger, que lleva portobello relleno de crema de virutas de bacon y setas a la reducción de Verdejo.

Algo más compleja que la anterior, las setas que acompañan a esta hamburguesa, dan un toque diferente, muy rico, que acompaña, sin avasallar, al sabor de la carne de wagyu. Su precio es de 14,30€.



Por último, pedimos una Truffled Cheese Kobe Burger, que tiene queso trufado con trufa negra y boletus. 
Para mi, la mejor hamburguesa de las tres que elegimos. La salsa estaba espectacular, con un sabor muy rico que pegaba a la perfección con el de la carne. Esta hamburguesa vale 15,80€.

El servicio fue normalillo. Se olvidaron de los entrantes, y tampoco eran especialmente rápidos o simpáticos.

Para finalizar, la pregunta más importante: ¿Merece la pena venir? La Truffled Cheese Kobe Burger más una bebida, son casi 20 euros por apenas una hamburguesa pequeña (excelente eso sí), y ya toca pedir entrantes y subir la cuenta. Con todo el dolor de mi corazón, mi respuesta es que no... a ese precio. Afortunadamente, suele haber cupones de descuento con los que, a poco que salga más barato, mi respuesta sería la contraria.


Ficha:
Pecado Carnal Goya
c/ Naciones, 5
28006 Madrid
Tlf: 910 249 147 / 692 511 784

miércoles, 29 de octubre de 2014

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (XVIII): Zakeo

Un nuevo desplazamiento a Laguna para seguir "inspeccionando" sus hamburguesas, nos llevó hasta el Zakeo, un bar situado en el casco antiguo.

El local es pequeño, pero bien aprovechado. Tiene unas 5 o 6 mesas que, por lo que se cuenta, casi siempre están llenas. Nosotros llegamos más bien tarde, así que sólo esperamos 5 minutos en los que se despejaba una mesa.

La carta no es muy grande, pero llama la atención por la originalidad de algunos platos, como la tortilla de carne mechada.



De entrante pedimos unas croquetas de queso azul. No muy grandes eso sí, pero con un relleno bastante rico y no demasiado fuerte. Una ración (8 unidades) vale 5,5€.



También pedimos una ración de pollo crujiente con salsa de miel y mostaza. El pollo estaba bueno y la salsa mejor aún, así que no tardamos en acabarnos el plato y untar toda la salsa posible. Tiene un precio de 4,50€.

En cuanto a las hamburguesas, como sólo tienen tres, con muy buena pinta eso sí, y nosotros éramos cinco, decidimos probarlas todas.



La primera fue una hamburguesa casera con queso de cabra, mezclum de lechugas, cebolla caramelizada y salsa de frutos rojos. En general era buena tanto la carne como la cantidad de queso de cabra, pero el problema estuvo en la salsa de frutos rojos. De sabor estaba bien, pero había demasiada a mi parecer y enmascaraba el resto de sabores. Los bordes de la hamburguesa fue lo que más me gustó, ya que era la parte donde menos salsa había. Su precio es de 5 euros.



La segunda era una hamburguesa de carrillera de ternera, crema de queso, mezclum de lechugas, cebolla caramelizada y salsa de manzana. La salsa de manzana en principio me echaba para atrás, pero al probar la hamburguesa, no fui capaz de encontrar ni una sola pega. Sin duda, un conjunto de sabores espectacular. Tiene un precio de 5,5 euros.



La última fue una hamburguesa de pollo con bacon, mezclum, queso cheddar, cebolla caramelizada y salsa teriyaki. De nuevo una excelente hamburguesa con unos sabores que no sobresalen unos por encima de otros. Cuesta, como la primera, 5 euros.

El pan de las hamburguesas es muy bueno. Aguantó sin partirse (y sin ser demasiado duro) pese a nuestras embestidas.




De postre pedimos unas croquetas de chocolate negro y otras de chocolate blanco. Las de chocolate negro no nos convencieron a ninguno, pero las de chocolate blanco triunfaron completamente. En caso de pedir una ración de cada, es muy recomendable empezar por las de chocolate blanco debido al fuerte sabor de las otras. Cada ración vale 3 euros.



Para finalizar pedimos una tarta de queso con mermelada de frambuesa. Nuestro "experto" en este tipo de tartas quedó más que satisfecho, así que no tengo dudas de que se trata de un gran postre, todo por 2,5€.

Salimos muy contentos del bar. El precio es excelente (las hamburguesas tampoco son grandes), la comida es original y de calidad y el servicio es de diez. No nos sorprende que suela estar bastante lleno.


Ficha:
Zakeo
C/ Aragoneses, 4
47140 Laguna de Duero (Valladolid)
Tfn: 983 07 10 16
Facebook: Zakeo


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jueves, 23 de octubre de 2014

Restaurante La Palloza de Balboa - Balboa

Debido al Mundial de Ciclismo disputado a finales del mes pasado en Ponferrada, tuvimos la oportunidad de disfrutar del paisaje y la comida de un lugar no demasiado habitual para nosotros. Por ello, decidimos ir, siguiendo una sabia recomendación, hasta Balboa. un pequeño municipio que se encuentra casi en la frontera entre las provincias de León y Lugo. Puesto que el pueblo se encuentra entre montañas, durante el viaje tuvimos unas vistas magníficas que amenizaron el traslado.

Una vez allí, teníamos previsto comer en el restaurante La Palloza de Balboa, que pronto nos sorprendió por su aspecto, tanto exterior como interior.



Cuando conseguimos cerrar la boca por la impresión producida, nos sentamos a comer. En este restaurante se come de menú, en el que hay al menos siete u ocho opciones tanto de primero como de segundo. La mayor parte de las cosas sonaban bastante bien, así que nos costó un rato decidirnos.



De entrante pedimos un freixó relleno de setas y gambas. Nos explicaron que en este caso, un freixó es como una filloa en la que no se ha utilizado sangre en su preparación.

La verdad es que estaba buenísimo. Se notaban tanto las setas como las gambas sin solaparse los sabores en lo que fue un entrante redondo.


También pedimos otro freixó, esta vez relleno de queso y espinacas. No me gustan demasiado las espinacas, sin embargo no sólo lo probé sin problemas, sino que incluso llegó a gustarme.



Como último entrante pedimos arroz con botillo. Qué puedo decir de este arroz. Si los freixós los aprovechamos bastante bien, de ésto nos comimos hasta el último grano. El arroz estaba en su punto y el botillo lo convertía en un plato magnífico.



Ya de segundo pedimos un plato de carne estofada con setas. Se trataba de un plato generoso de carne muy tierna y unas setas, que si bien pasaban algo desapercibidas, tampoco hacían desmerecer el conjunto.



Otro segundo fue un filete de ternera. No hay mucho que comentar ya que sólo es un filete. Estaba bueno, pero sin más.



Finalmente pedimos un codillo, que fue el gran triunfador de los segundos. Tanto la cantidad como la calidad eran altos, así que no hubo muchas dudas en este "galardón".





Todos los postres eran caseros y nos decantamos por el flan, las natillas y la tarta de queso. Todos estaban buenos, especialmente la tarta de queso, así que pudimos poner un gran punto y final a esta comida.

En cuanto al servicio y al precio, nadie se podrá quejar. La camarera que nos atendió, no podía ser más simpática y el precio, de quince euros por cabeza que incluía la posibilidad de repetir de cualquier plato, es difícilmente superable por la calidad de lo servido.

Un entorno precioso, un local espectacular, muy buena comida, servicio y precio... ¿Alguien da más?


Ficha:

La Palloza de Balboa
c/ Campo de la Feria, 1
25525 Balboa (León)
Tlf: 987 56 3739


Lo mejor: el arroz con botillo
Lo menos bueno: que no nos pille cerca
Precio: 15 €

martes, 14 de octubre de 2014

Buscando la mejor hamburguesería de Valladolid (XVII): Alejandro Fernández

Para probar la siguiente hamburguesa, decidimos movernos más de lo habitual para ir a Peñafiel y comer en la taberna La Perla, que forma parte del Hotel AF Pesquera, conocido habitualmente como el Alejandro Fernández.

Por fuera el edificio es muy bonito, y por dentro, el local es bastante amplio y tiene una decoración bastante moderna. La carta de esta taberna tiene diversas tapas que llamaban bastante la atención, pero a nosotros nos valía con algo de entrante para acompañar la hamburguesa.



Nos decantamos por las croquetas de hongos. Eran cremosas y tenían un sabor delicioso, así que disfrutamos de cada bocado. La ración de 4 croquetas tiene un precio de 4 €.


No tuvimos problema en elegir la hamburguesa, ya que sólo disponen de una en la carta, y ésta es la hamburguesa de lechazo, acompañada de queso, lechuga, tomate y cebolla. Tengo que decir que en un principio me parecía una tontería "malgastar" el lechazo para hacer una hamburguesa, pero desde el segundo bocado, en el primero no me llegó mucho sabor, me cautivó. Cada bocado dejaba la sensación de estar comiendo chuletillas de lechazo (ni lechazo asado ni pincho de lechazo lo prometo), y teniendo en cuenta lo que me gustan, quedé encantado con la hamburguesa.

Eso sí, la hamburguesa era algo pequeña, así que ya depende de cada uno decidir si los 6 € que valía, son muchos o pocos por la calidad ofrecida. A mi me pareció un precio razonable.

El local estaba bien, pero el servicio fue impecable. A la altura de los mejores restaurantes. No sería descartable visitar el restaurante del hotel en algún momento.